Pietro Marsetti

La Flor de un Principito

Qué representa tu personaje rojo, larga

y delgada. Tan débil e ingenua

floreciente de una pequeña semilla

en este planeta que solo habito yo.

 

Modesta, pero conmovedora

hablas con voz tierna

citando palabras llenas de peligro

dejando al día efímero para mi   tiempo

para pensar en cosas que no hallas citado tu voz.

 

Hundido en tu presencia, sin que estés presente

te analizo y te comprendo contradictoria.

Dejándome la duda de no saber como amarte

tomando la solución de partir lejos de vos.

 

Vista por tus sentimientos mi partida

aceptas que en el planeta no necesitas protección

sola en tus ingenuas cuatro espinas

piensas y sientes poder protegerte del exterior.

Me deseas la felicidad con lastima

mientras el orgullo frena tus lagrimas.

Dices… Adiós.

 

Algo torpe vago por varios planetas

tratando de entender la vida con precisión.

Intento, sin logro, entender al ser mayor

buscar algún significado

A ti mi rosa, el mejor.

 

Preocupado, pensativo en ti, mientras camino

te recuerdo. Imagino tu  vanidad, siento desdicha,

tu pides por completo las caricias, la protección,

que te tenga bajo mi visión cuando realmente

esto no lo necesitas tu corazón.

 

Llego a un sitio extraño donde admiro

miles que son iguales a ti

cuando tu, con una mentira,

afirmaste que en el universo eres única.

Confuso veo cinco mil semejantes

en este jardín.

 

Pero el tiempo que perdí contigo

es lo que hace que seas importante.

Es lo que logra que sepa:

Antes que te toque mi mirada

mi corazón esperaba tu llegada.

 

Es ahora cuando comprendo que e sido, por ti,

domesticado. Ante la suavidad de tu mirada.

Ante el secreto de tu olor, ante el recuerdo

de tu música, de algún sitio, de una palabra

que te encarna con detalle en mi interior

 

Abro mis ojos y al ver cinco mil rosas, entiendo que no son parecidas.

Son bellas , pero vacías.

 

Ellas no son a quien e escuchado, cuidado y protegido

Ellas no son lo que considero mío...

No son mi rosa. En ellas no guarde valor.

 

Sin que te proteja, te protejo

quiero que lo sientas, no me quejo.

Rosa, roja, no me mientas. Que de ti sea sincero.

Siendo principito a ti mi símbolo entiendo

regresando al mi planeta

nunca te dejo.

 

Comentarios1

  • CARMEN DIEZ TORIO

    Bello poema para una obra maestra como la del principito libro que leido y releido varias veces, fue un placer esta vez leerlo en tus versos. Un abrazo



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