Martin Rodriguez Trillo

Reseñas

Era un infinito

dentro del infinito inmenso

de los demás.

Supongo que era porque dijeron

que tal vez fue;

tan lejano y gastado,

que ni él supo quién es.

Un día lo miraron a los ojos

lo miraron de reojo,

como en busca de algo.

Pero no hallaron más

que sus ojos mirando

otros ojos;

quietos, helados.

Los días pasaron.

Las noches dejaron pasar

a los días que pasaron.

Parpadeó y no fue

más quien acaso era.

El ciclo se cerraba.

Anónimo, despacio.

Se cerraba.

 

M.R.



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