«Sexo y muerte», de VV. AA. —Editorial Gatopardo—

Nos puede el amor. Aún los más escépticos daríamos (y lo hacemos) lo que fuera por conquistarlo. Pero todo lo que conseguimos es confundirlo con el sexo y dejarnos llevar por esos conductos cavernosos que no terminan de darnos felicidad. Hasta la muerte. La muerte nos puede más que el amor, no porque nos interese sino porque nos recuerda que todo es ilusión, excepto la sensación de palpitar minuto a minuto, las sensaciones que se extienden por nuestras células y no podemos negar. “Sexo y muerte” de Editorial Gatopardo es un libro que reúne numerosos relatos en torno a esa tensión constante que sentimos entre el amor y la muerte. Una maravillosa lectura para este verano.

Un libro para romper con lo políticamente correcto

Con este potentísimo comienzo se abre “Sexo y muerte” un libro en el que encontramos numerosas historias de personas más o menos comunes, con infelicidades normalizadas y vidas sepias que se mantienen en pie como pueden, haciendo uso del engaño y de diversas estrategias para sobrevivir al tedio de la madurez.

Este libro, editado bajo la dirección de Sarah Hall y Petter Hobbs, nos presenta alternativas para enfrentarnos a la tristeza y a la muerte; la satisfacción del deseo como posible camino a la autosanación. Es decir, ante lo irremediable de la muerte, tenemos el cuerpo, el sexo, las mil posibilidades que se abren en nuestra vida para disfrutar de lo único cierto: la vida, mientras la tenemos. Sobre este tema giran todos los relatos, en ocasiones lo vemos de una forma filosófica y reflexiva, en otra en relatos sumamente picarescos, divertidos y también, en textos que rozan el erotismo.

El relato es una de las formas que tenemos para expresar nuestras experiencias vitales y explicar lo que sabemos que tiene que ver con nosotros pero que no terminamos de aceptar del todo. Eso nos avisan los editores en la introducción; y eso es lo que encontramos en las páginas que le siguen.

El libro pone de un lado de la balanza el amor, que se acompaña de desencuentros, frustraciones, risas, pasión y sexo, y del otro, la muerte, que viene a acabar con todo. De alguna forma, tenemos entre manos una lectura orientada a incentivarnos para recuperar las ganas de vivir y amar, porque todos necesitamos sentirnos parte de algo más grande que nosotros mismos. La vida y la muerte. La capacidad de amar y de odiar. La necesidad de sentir que corre sangre por nuestro cuerpo. Estas son algunas de las líneas que recorren y hacen vibrar esta lectura.

No me mientas, porque lo sé todo

“Sexo y muerte” comienza con un relato de Robert Drewe, al que acompañan otros diecinueve firmados por personajes prestigiosos de la literatura universal, entre los que se encuentran Wells Tower, Claire Vaye Watkins, Guadalupe Nettel, Alan Warner, Kevin Barry y Ali Smith. Es importante señalar aquí que se trata de una recopilación prolija en la que se percibe la búsqueda de una estética homogénea. La mayoría de los relatos persiguen la homogeneidad y se centran en escenarios contemporáneos. Este detalle es uno de los que más se agradecen en los cuentarios: la uniformidad de las voces que allí nos encontramos, y en ese aspecto el trabajo de Gatopardo ha sido excepcional.

Decía al comienzo que es un libro sobre el sexo y la muerte, pero no es del todo cierto. Hay un poco de engaño en el título. La mayoría de los relatos vienen a contarnos aquello que ocurre en los lindes de ambos. Lo que viene después del sexo, el regreso a la vida cotidiana que siempre es menos colorida en comparación con esos instantes de pasión. Y respecto a la muerte, la vuelta a un mundo-hueco en el que ya no somos los mismos. Una mirada periférica que sirve para establecer un vínculo entre ambos sucesos inalterables de nuestra vida; uno por necesario, el otro por inevitable.

Parejas que se acaban, desamores, infidelidades, infortunios, depresiones posparto que afectan la vida sentimental y sexual de las mujeres, enfermedades que avisan sobre el corto tiempo que nos queda. Estos son algunos de los temas en torno al cual escriben estos autores y que nos permiten una mirada sobre la existencia que puede servirnos para disfrutar de un entretenido rato lector así como también para reanalizar aspectos de nuestra vida sentimental.

Si bien por la portada y el título podríamos deducir que se trata de un libro de relatos eróticos, desde mi punto de vista se aleja bastante de los pilares de este género. Son más bien construcciones que se apoyan en la búsqueda filosófica de la existencia y que tienden a empujarnos a ir más allá de lo conocido para preguntarnos qué nos hemos perdido. No obstante, cuenta con algunos relatos más picantes con jugosas escenas explícitas; algunas, relatadas con cierta maestría que otorgan un carácter interesantísimo a la obra. Sin duda es un libro que merece la pena.

3 historias para destacar

No he encontrado un sólo relato malo, aunque sí hubo algunos que me atraparon más (o menos, según cómo se mire) que otros. Tres de ellos me han resultado estupendos y quiero recomendarlos especialmente. Los he elegido porque creo que son bien diferentes entre sí, y que cada uno puede contarnos un poco cuáles son los canales por los que navega el libro, en lo que a estilo se refiere.

“Los días después del amor” de Yiyun Li es un enormísimo texto en torno al paso del tiempo y a las diversas formas que encontramos para tapar el dolor. Posee una voz narrativa que combina ternura y frustración, y que se encuentra atravesada por el deseo que siempre fluye-empuja-busca demostrarnos que nunca está todo perdido. Los colores amarillentos de este relato le aportan a la narración un carácter perturbador que nos atrapa desde la primera frase.

“La postal” de Wells Tower es un relato sobre el amor y la infidelidad, pero sobre todo sobre la necesidad de darlo todo por disfrutar de lo que tenemos, a cada instante. La forma en la que se encuentra narrado nos va llevando y nos obliga a empatizar con la protagonista, con sus miedos, con sus tropiezos y con su pulsión vital. La vida se rompe no por las cosas que nos suceden sino por cómo actuamos cuando ocurren, y por las decisiones que tomamos en consecuencia. Y lo único que se puede lamentar es el no haberlo intentado todo por vivir a pleno. Esa parece la idea que se desprende de esta lectura.

“Metafísico” de Ali Smith es el tercer cuento que quiero recomendarles. ¡Un buen broche de oro para este libro! Y me pregunto si leeré algún día un relato de Ali que no me guste; es que en ella todo es genialidad: posee tanta naturalidad, tanto empeño por hacer de la literatura un momento preciso y contarlo con toda la humildad del mundo y, a la vez, la precisión, que es imposible no sentirse parte de ellos y desear vivir en ese universo, con esas exactas palabras. Este cuento, con el que cierra el libro es mi favorito, al que volveré sin duda prontísimo.

“Sexo y muerte” es una lectura muy recomendable para esta época en la que necesitamos desconectar de lo turbio de la vida e imaginarnos una vida un poco menos tediosa y más ligera. A veces, mirar la vida de los otros puede ayudarnos a quitarle peso a aquellas cosas que nos oprimen y a liberar un poquito más nuestro ello para disfrutar al máximo de lo que tenemos: nuestro cuerpo, nuestra esencia. ¡No se lo pierdan!


 
 
SEXO Y MUERTE
VV. AA.
Traducción: C. Camps e I. Luque
Gatopardo Ediciones
978-84-946425-0-0
408 páginas
22,95 €



Debes estar registrad@ para poder comentar. Inicia sesión o Regístrate.