El narrador adecuado para tu historia

El narrador adecuado para tu historia

Son muchas las combinaciones posibles para comenzar una historia. Infinitos hechos que pueden desencadenarla, tanto como múltiples escenarios o perfiles de personajes. Sin embargo, una de las cosas a las que debemos darle una mayor importancia, antes de pensar en todo ello, es la perspectiva desde la cual narraremos.

En este artículo plantearemos los diferentes tipos de narradores que existen y las características y posibilidades que cada uno nos ofrece.

¿Qué función cumple el narrador?

El narrador es un elemento fundamental a la hora de comunicar algo, porque es quien ejerce de nexo entre el informador y el receptor. En el caso de una historia, será quien permita el acercamiento entre escritor y lector. ¡De ahí su relevancia!

De acuerdo al tipo de narrador que escojamos podremos jugar con mayor versatilidad con los acontecimientos y los personajes.

Debemos tener en cuenta que el narrador dosifica la información, es decir que escoge qué expresar y qué omitir; por ende, si trabajamos bien este elemento de la obra, podremos ser más atractivos y entablar con el lector una relación más cercana.

En algunos casos, conviene más un tipo de narrador que otro, esto siempre depende de la historia que deseemos contar. Para ello, es fundamental que nos hallemos empapados de la trama y sepamos exactamente qué deseamos causar en el lector para saber cómo hacerlo. Escogiendo al narrador adecuado sabremos qué decir, cómo decirlo y cuándo.

Suena fácil. Sin embargo, y dicho por muchos autores de prestigio, encontrar el punto de vista de nuestra historia es una de las tareas más arduas. Es cierto que cualquier historia puede contarse utilizando cualquiera de las perspectivas, pero hay solo una que será la más adecuada, la que se amolde exactamente a nuestras necesidades.

El narrador adecuado para tu historia

El punto de vista

Antes de continuar es importante que entendamos que no utilizaremos el concepto de «punto de vista» como sinónimo de «opinión», ya que en narratología hace referencia al punto desde el que se mira y narra la historia. Esto significa que no podemos comprender la perspectiva de un relato por conocer las creencias u opiniones del autor, sobre todo, porque en muchos casos, este punto desde el que se mira no es exactamente el de la mente del autor.

Existen distintos tipos de narradores, teniendo en cuenta la perspectiva, estos son:

  • En tercera persona

– Omnisciente: lo sabe y puede verlo todo.
– Equisciente: puede manifestar lo que siente, opina respecto a los acontecimientos y personajes, pero sin llegar a tener conocimientos sobre lo que ocurre en la mente de los otros.
– Deficiente: se limita a contar los acontecimientos tal cual los percibe. Es como contar lo que se observa a través de una cámara.

El narrador adecuado para tu historia

  • En primera persona

– Testigo: es uno de los personajes de la historia, a quien los hechos le influyen de una forma más o menos directa.
– Protagonista: es el protagonista de la historia y la cuenta desde su punto de vista.

  • En segunda persona

Es la perspectiva menos utilizada hoy en día. El texto se encuentra dirigido a la segunda persona del singular o del plural, es decir «usted/tú/vos» o «ustedes/vosotros» . Suele hacerse presente en las memorias u obras que tienen la particularidad de crearse con el objetivo de llegar a una persona determinada. Tal es el caso de «Carta a mi padre» de Franz Kafka.

El narrador adecuado para tu historia

Escoger el punto de vista adecuado

La elección del punto vista debe responder a las siguientes preguntas: ¿Quién habla? ¿A quién se dirige? ¿De qué forma lo hace? ¿A qué distancia se encuentra del lugar donde se desarrollan los diversos hechos? ¿Cuánto conoce de los acontecimientos?

Una vez que hemos sido capaces de responder a todas esas preguntas y de decidir cuánto conocimiento tiene el narrador sobre la historia, habremos dado con el punto de vista ideal.

Las posibilidades que ofrece cada punto de vista son únicas y en determinados géneros conviene más el uso de un narrador que otro; de todas formas, el que debe determinar cuál es el narrador adecuado es el autor, quien tiene la capacidad de saber cómo debe contarse una historia para que tenga un mayor impacto.

La perspectiva permitirá la creación de un lazo único entre autor y lector, por eso es tan importante trabajar exhaustivamente en ella.

Muchas veces, los autores prefieren saltar de un punto de vista a otro para darle un movimiento preciso a la historia; y, si bien en muchos casos, lo logran de maravilla, puede ser un tanto peligroso si no se tiene un buen manejo del hilo narrativo. El resultado de una manipulación deficiente de este elemento puede ser confundir al lector y motivarlo a abandonar la lectura.

El narrador adecuado para tu historia

Las posibilidades que ofrece cada narrador

En la literatura clásica y sobre todo en las historias épicas, el narrador más común es el omnisciente; se habla desde el punto de vista de un dios que lo observa todo, que puede juzgarlo todo y describirlo todo.

En la actualidad la tendencia es centrarse en los personajes comunes, eligiendo una perspectiva más llana. El narrador deja la omnisciencia para refugiarse en un espacio restringido y con escasas posibilidades a simple vista; de este modo, el lector tiene mucho más para explorar, detrás de lo que no se dice y de lo que parece esconderse dentro de cada personaje.

Una de las nuevas posibilidades que ofrece un narrador que no puede conocerlo todo es la de la reflexión. El propio autor puede pensar y hacerse preguntas a través de los personajes y componer una historia que cuente con un sinfín de posibilidades.

Cabe resaltar que los textos narrados en primera persona, generalmente, resultan más cercanos, porque permiten que nos acerquemos al punto de vista de uno de los personajes de forma totalmente directa. Es importante, sin embargo, que el autor indique qué tipo de narrador utilizará desde el principio, a fin de que los lectores sepan quién es el protagonista del relato. Si el relato girará en torno al narrador, marcar un espacio donde el yo y el aquí delimiten el hilo narrativo, permitirá una mayor cercanía con el lector.

Hay mucho más para decir sobre este tema, sin embargo nos detendremos aquí.

Es importante señalar, a modo de recordatorio, que el autor y el narrador son dos elementos diferentes. Quien escribe la historia claramente es el autor, sin embargo quien la narra es una entidad separada de éste, que se encarga de contar la historia y que puede ocupar a la vez diferentes roles dentro de la historia (protagonista, personaje secundario, testigo u observador externo).

Para terminar les dejo uno de los mejores consejos que he leído hace poco y que creo viene genial en este momento. Pertenece a Michael Dorris y dice:

El narrador adecuado para tu historia



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