Entrevista a Valeria Tentoni (Primera Parte)

Entrevista a Valeria Tentoni (Primera Parte)

Entre la literatura y el derecho existe una relación tan antagónica como antigua. Mientras el derecho intenta explorar y marcar los límites del proceder humano, la literatura busca atravesarlos, pervertirlos, deshacerlos. Algunas personas nacen con una doble urgencia: pautar límites a la vez que intentan romperlos. En la historia de la literatura hay numerosos casos de autores que se dedicaron al derecho pero que no pudieron evitar abrazarse a las múltiples posibilidades que se encienden ahí donde reside la frontera. Valeria Tentoni se acerca a esos límites y los atraviesa. Hace poquito tuvimos el gusto de leerla;ahora nos cuenta cómo fue su acercamiento a las letras. Acá va la primera parte de una entrevista que he disfrutado muchísimo.

¿De qué forma te acercaste a la escritura? ¿Recordás tu primer poema?

—Siempre escribí, no sé cuál fue el primer poema. Sí sé que empecé escribiendo cuentos; mi mamá guardó algunos que tipeaba en la máquina de escribir de mi viejo, una Olivetti. Yo dejaba espacios entre los párrafos para que mi hermano hiciera ilustraciones con crayones. Jugábamos a eso. Poemas escribí más en mi adolescencia, cuando me empecé a enamorar y a sufrir plagiando lo más meloso y deprimente de los pocos y obvios libros de poesía que había en la biblioteca de mi casa.

‘Cuando escribo siento que estoy en casa’, decís; pero estudiaste Derecho. ¿Qué hay de fondo? ¿Cómo relacionás la escritura con las leyes?

—Hay muchas maneras de relacionar derecho y literatura, casi aplico a pedir beca de investigación con ese vínculo pero al final no me parecía muy divertido ese camino y no lo intenté. Para dar un ejemplo, Hans Kelsen, el autor de la Teoría pura del derecho, y Carlos Cossio, un jurista argentino que le peleó esa teoría, eran también poetas. Me gusta pensar que en el debate público que tuvieron se enfrentaban dos poetas y no dos juristas, pero que ninguno estaba al tanto de que compartían esa doble condición.

»Para simplificar: me equivoqué con la carrera. Nací el día del abogado. Cuando la veía llegar a mi mamá del trabajo, tan hermosa, con la pila de expedientes, abrir la puerta de la casa, alada por la luz de las dos de la tarde a sus espaldas… Era una aparición maravillosa. Yo quería, claro, ser como ella. Y mi papá se la pasaba escribiendo en esa Olivetti, apilando papeles, con una biblioteca de fondo. Los dos trabajaban de leer y escribir y se ve que malentendí todo, me confundí. O que tampoco me parecía una posibilidad lo otro. No sé bien qué hubiera estudiado si no.

Entrevista a Valeria Tentoni (Primera Parte)

»En Letras duré dos días. No sirvo para eso. Periodismo, ahora estoy terminando un posgrado, pero todo lo que me sirve para llenar la heladera lo aprendí trabajando, haciendo. Equivocándome, sobre todo. Estudio porque me encanta estar en situación de alumna, lo disfruto, me gusta decorarme la cabeza para adentro, me ayuda a pensar. Pero en verdad soy muy bruta, todo ocurre de modo accidental en mi mente.

»Me identifico más con la manera de procesar las cosas que describe Sontag no me acuerdo dónde; dice algo así como que ella lee, lee y lee rápido y mucho y las cosas entran y van al fondo de su cerebro y se las arreglan ahí para hacerse lugar y encajar, o para perderse definitivamente. Las categorías, los órdenes, los sistemas en las ideas no se me dan bien: nunca estoy segura de lo que digo.

¿Hubo una primera lectura que te haya causado tantas emociones que provocaran tu empeño y dedicación por la escritura? ¿Lo más reciente que te haya cautivado?

—No me acuerdo, la verdad. Sí sé que el primer autor con el que tuve un noviazgo lector a los doce, trece, fue García Márquez. Leí uno y después leí todos y fue la primera vez que tomé ese camino tan apasionado por una firma. Pero era muy desordenada para leer, sigo siendo, y manoteaba cualquier cosa. Mucha basura, hermosa basura.

»Lo último que me cautivó es anteúltimo: el otro día recuperé mi ejemplar Parásitos del paraíso de Leonard Cohen, lo tenía prestado. Lo releí en un insomnio y volví a enloquecer de gusto.

Entrevista a Valeria Tentoni (Primera Parte)

¿Qué autores y géneros te gusta leer? ¿A cuáles amás? ¿De cuáles no podés desprenderte?

—Leo de todo, todo lo que puedo. No quisiera desprenderme de nada. Voy a copiar un poema del libro de Cohen que cité para responder esto y también un poco de lo anterior:

Y ahora, la obvia y desagradable pregunta que nadie quiere responder y todos deseamos hacer. A la hora de escribir ¿qué preferís: poesía o narrativa? ¿cuándo te decantás por una o por la otra?

—No es que prefiera nada, lo que se me ocurre cuando se me ocurre trae consigo su silueta, las ideas caen a una forma y después las dos cosas juntas caen a la vez. Pero creo que es más natural en mí la poesía.

¿Alguna manía para poder concentrarte y escribir? ¿Sos disciplinada?

—No. Sí soy disciplinada, muy, para trabajar. Para escribir, para conmigo, soy un desastre; nunca me hago tiempo. Con deadline funciono mejor, porque sufro de sentido del deber.

¿Escribir es ‘insistir en una idea pequeñita’ una y otra vez? ¿Sobre qué temas te gusta insistir?

—Me parece que sobre la desesperación.

Continuará…

Entrevista a Valeria Tentoni (Primera Parte)

Algunas de las fotografías han sido extraídas del archivo de Eterna Cadencia



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