www.Poemas-del-Alma.com


Marilina Rebora




EL ANTIGUO JARDÍN

Quedó abrazada al muro, amante, la glicina,
y grávido de frutos de oro, el limonero;
la cola de tijera mostró una golondrina
y el gorrión revolando, de píos mensajero.

Debajo de los árboles era la hierba fina
que peinara -amoroso, a diario- el jardinero;
la estrella federal sangraba en cada esquina
y, cual si fuera única, en su patita, el tero.

Así pasó el jardín de mis juegos de otrora
-paraíso de sueños, tierra de fantasía-
para que la nostalgia lo añore tanto ahora.
Aunque la vida mata, de a poco, acaso, es cierto
y queremos volver a la simple alegría
de un jardín, unas flores, un vergel o algún huerto.