www.Poemas-del-Alma.com


Fray Luis de Le�n




DESPUÉS QUE NO DESCUBREN

Después que no descubren su lucero
mis ojos lagrimosos noche y día,
llevado del error, sin vela y guía,
navego por un mar amargo y fiero.

El deseo, la ausencia, el carnicero
recelo, y de la ciega fantasía
las olas más furiosas a porfía
me llegan al peligro postrimero.

Aquí una voz me dice: cobre aliento,
señora, con la fe que me habéis dado
y en mil y mil maneras repetido.

Mas, -¿cuánto desto allá llevado ha el viento?,
respondo: y a las olas entregado,
el puerto desespero, el hondo pido.