www.Poemas-del-Alma.com


Pablo Mora



Empezamos




Empezamos midiendo con la mano
el patio, el cielo de la antigua escuela;
ahora solamente sopesamos
el llanto de la muerte en pie de guerra.


Cuando niños jugamos al castillo,
los sueños se mecían en las sienes,
diciembre -lumbre en colosal niñura-,
algo mejor para el mañana ignoto.


De nuevo niños -el reloj del tiempo-.
¡Que nunca se nos nuble el horizonte!
¡Que nunca más la nieve se enrojezca!


Ante el niño fundido en la trinchera:
¡Menos fuerza, Señor, para la guerra
y más valor para fraguar la paz!