Comentarios a los poemas por Cyrene, de Faeton



Comentarios de Faeton a los poemas de Cyrene [Ver al revés]



He muerto de amor
Triste y romántico. Creo que últimamente nos movemos en las mismas coordenadas. También hemos pensado en la lluvia y en el desierto para representar esos estados de ánimo antagónicos. La última estrofa es la más tierna y emotiva, pero la segunda es la que tiene mejores metáforas, como ese "Acallo tu nombre en mi cama, lo cerco", tan triste, bello y elegante.

Un abrazo, amiga Cyrene.

9 de mayo de 2009 a las 12:17

Otra vez ayer volvieron tus ojos
Veo tres versos destacables en este poema:

"Duermen los epitafios entre suspiros"
"La hojarasca hoy habita en la luna"
"y la muerte tiene el sabor del último beso"

El último es el que más me ha gustado. También me gusta el detalle de acabar con el verso que da nombre al poema, aplazando de esta manera lo más importante para el final.

Saludos, amiga Cyrene.

8 de mayo de 2009 a las 11:14

Hoy has tenido suerte.
Que los organismos institucionales utilicen la expresión "violencia de género" no hace que sea correcta. Es un disparate más, como lo es la coletilla: "Ciudadanos y ciudadanas", en pro de lo políticamente correcto.

"Violencia doméstica" es mucho más acertado porque, entre otras, no discrimina en razón de sexo (que no de género, que entre seres humanos no existe tal), sino que engloba por igual a hombres y mujeres. ¿Es que hay que hacer una ley especial para mujeres? Pues ahí está la discriminación y la desigualdad.

7 de mayo de 2009 a las 15:39

Hoy has tenido suerte.
Estimada Cyrene, no existen los géneros cuando se habla de personas, de ahí que esa expresión sea etimológicamente incorrecta. En todo caso, sería violencia de sexo.

Pero esta visión sería fragmentaria y reduccionista, porque también existe una violencia de la mujer hacia al hombre, sólo que está más oculta por los prejuicios y la vergüenza. Aunque proporcionalmente haya más casos de mujeres maltratadas, no sería adecuado olvidar a los hombres. Después de todo, eso es la igualdad, ¿no?

7 de mayo de 2009 a las 14:02

Hoy has tenido suerte.
No te había leído antes un poema con temática social. No soy muy amigo de los poemas-protesta, pero no puedo sino solidarizarme con las mujeres maltratadas y con cualquiera que sufra en sus carnes la violencia doméstica (mal llamada "violencia de género"). De tu poema destacaría este verso: "Y tiemblas al ronronear la cerradura".

Saludos, amiga Cyrene.

7 de mayo de 2009 a las 12:45

De tus labios no caen versos.
Has introducido por primera vez el copyright en tus poemas, aunque sólo pongas tus iniciales.

Me llaman la atención esas entradillas que vienes usando de un tiempo a esta parte.

Aquí vuelve a aparecer otra vez la poesía que no busca saciarse con letras, sino con el cuerpo. El cierre está muy bien (entiendo que ese verbo se hace carne), aunque el verso que más me ha gustado es éste: "y escancio prístina la flor del misterio".

Saludos, amiga Cyrene.

7 de mayo de 2009 a las 11:56

Voy a decir que no te quiero
Un poema más largo de lo que es costumbre en ti, pero igual de metafórico, en el que muestras la dificultad de resistirse al amor y los baldíos esfuerzos por ocultar los sentimientos. Me han gustado en especial los dos últimos versos de la segunda estrofa:

"como la hiedra glauca vienes a enredarte
en mi primavera deshabitada."

Saludos, amiga Cyrene.

6 de mayo de 2009 a las 12:21

Litigio con tus labios
Jesús te ha subrayado casi todo el poema. En verdad, es un poema muy metafórico, y romántico, como los últimos que vienes publicando. A mí me ha gustado mucho la tercera estrofa y este verso: "y sorbas de mi ombligo el infinito cielo".

Saludos, Cyrene.

5 de mayo de 2009 a las 13:23

LLueve
Este poema me ha recordado a los que escribe una poeta argentina, también asidua a foros de poesía. Lo digo por experimentar con la forma de las palabras, en lo que podría ser un caligrama. Yo no soy un adalid de ese estilo, porque pienso que a veces sólo sirve para ocultar el fondo, pero no dejo de reconocerle su valor plástico, como en esa gota que se desliza sobre la superficie ondulante de la resma.

También me ha llamado la atención lo elíptico del lenguaje que has utilizado, reducido a su esencia. Bien por experimentar.

Saludos, Cyrene.

5 de mayo de 2009 a las 11:10

Eres
Un poema avasallador en el uso de la retórica. Empiezas y sigues con la anáfora, algo que no te había leído hasta ahora, pero luego juegas a crear sonidos y aliteraciones permutando letras: umbra/bruma, amor/mora, etc. Tampoco faltan los poliptoton: iris/irisado, tacto/intacto, etc. El verso donde hay una mayor aliteración es éste: "el amor del alma que mora con calma".

Saludos, Cyrene.

4 de mayo de 2009 a las 19:15

Amo el amanecer de tu luz
"amo de ti cuando desbordas río
y me naces de vida la carne."

Qué hermosos estos versos finales. Son lo mejor del poema con diferencia, aunque el verso que les precede tampoco está nada mal. Mejor la segunda estrofa que la primera, aunque a ésta le corresponda el título. Hay algunas paronomasias y aliteraciones: unívoca/boca y nombre/hombre.

Saludos, Cyrene.

4 de mayo de 2009 a las 13:36

Otro fusilamiento en dos de mayo
Espero que esta vez no borres el poema y tenga que volver a escribir mi comentario (sonrío). Por si acaso, lo copiaré antes de presionar la tecla Return.

Sigues con tus poemas breves, más breves, si cabe, haciendo buena la máxima de Baltasar Gracián, de quien me declaro epígono. Por el título, deduzco que lo escribiste ayer, aunque bien pudiste escribirlo otro año. En la segunda segunda estrofa es donde se cruzan la reflexión y la melancolía, como si las noches de insomnio lo mismo ayudaran a escribir que desanimaran al poeta, de natural compungido y atado al recuerdo.

Me gusta cómo juegas con la polisemia de "hojas", referidas al árbol y al calendario. También te permites un poliptoton. Hay algo goyesco en tu poema, quizá en la sensación de difuso abatimiento.

Saludos, mi estimada amiga Cyrene.

3 de mayo de 2009 a las 11:59

No siempre se pueden dedicar versos
Últimamente estás muy besucona, Cyrene (sonrío). Hay varias cosas que me han gustado de tu poema. En primer lugar, la sinestesia del primer verso (obviando la introducción), donde pones tacto a la voz. Luego, me han encantado dos expresiones que has utilizado, de una gran belleza: "la aldaba de tu pecho" y "el balcón de tus párpados" (siento debilidad por los párpados, al igual que por la nuca y por la yema de los dedos).

Es un poema muy tierno y que fluye natural como una bocanada de aire. Saludos, mi estimada amiga.

3 de mayo de 2009 a las 08:32

Me asalta tu nombre
Sonrío.

Los duendes de la imprenta me han jugado una mala pasada. Creo que borraste el poema mientras yo te hacía un comentario, así que se perdió mi comentario.

Resumiendo, te diré que me ha gustado mucho la triste y lánguida belleza de los dos últimos versos, así como el primero de la segunda estrofa. También interpreto que la palabra "azahares" tiene una anfibología o doble sentido: "azares".

Saludos, amiga Cyrene, y espero que ahora no pase nada raro.

2 de mayo de 2009 a las 13:02

Tal vez tanto no me quieras.
Echaba de menos tu poema diario. Ahora me topo con él, con unas horas de retraso. Pero nunca es tarde cuando se trata de leerte, y si además le escribes al amor, como vienes haciendo últimamente, la satisfacción es mayor.

Tus metáforas son exquisitas. Me encantan estos versos, en parte porque adoro el verbo "acallar" y en parte, también, porque me apasiona el erotismo de la nuca:

"Me duele, no sabes cuánto, acallar el miedo de tu nuca,
con caricias de nubes de palomas"

A destacar también el poliptoton con retruécano, una figura que yo empleo a menudo:

"Vivo soñándote y sueño viviéndote, amor mío".

Un placer leerte, mi estimada amiga Cyrene.

2 de mayo de 2009 a las 08:36

Entonces tú no lo sabías.
Tu poesía se ha vuelto muy amorosa y sensual (aunque entiendo que los poemas que publicas pertenecen a diferentes épocas). Las imágenes que dibujas, como esa "serpiente acuática de Klimt", son espléndidas. No te falta imaginación. La primera estrofa, el exordio, es en sí misma una declaración de amor. Últimamente te dejas leer por partida doble.

Saludos, estimada amiga Cyrene.

30 de abril de 2009 a las 14:38

¿De dónde sale tanto amor?
En esta ocasión, tal vez me guste más el inicio del poema que el final. "Viajar en los párpados", qué bella imagen. Tus metáforas son notables, y qué decir de los sonidos, representados fundamentalmente en las aliteraciones escorzo/mordaza e insumisa/sonrisa. Me gusta el tratamiento tan exquisito que das al amor.

Saludos, mi estimada amiga Cyrene.

30 de abril de 2009 a las 11:07

Atrapada en tus ojos
"recojo el agua que almaceno en mi regazo
y me la bebo, sabe a tu boca."

Sólo por esos dos últimos versos (sobre todo por el "sabe a tu boca") este poema merece la máxima distinción. Es muy hermoso en su brevedad. También me ha gustado mucho la acotación (referida a sus ojos): "siempre vuelven". He notado que ahora usas más los guiones que los paréntesis.

Enhorabuena por este gran poema. Saludos, mi estimada amiga Cyrene.

29 de abril de 2009 a las 13:40

Quiero ese clavel
Recuerdo el poema de Rubén. Le has replicado con sentido del humor, y que nunca nos falte. Es agradable ver cómo un poema da origen a otro, como un eslabón de la cadena. La rima es apropiada a este divertimento. Muy gracioso el último verso. No sé si merece que le muerdas.

Saludos, amiga Cyrene.

29 de abril de 2009 a las 11:02

Hoy puede ser el día
Un poema muy existencialista en el que tratas uno de mis temas preferidos: el recuerdo y el olvido. Es inevitable sentir temor hacia las aguas del Leteo. Todos hemos deseado morirnos en alguna ocasión, aunque en el fondo nos aterre la idea. Y sin embargo, lo más aterrador es ese dolor que no se puede omitir.

El poema tiene un gran ritmo, sobre todo en la tercera estrofa, gracias a las enumeraciones. Los versos repetidos en las dos primeras estrofas imprimen fuerza.

Saludos, amiga Cyrene.

29 de abril de 2009 a las 04:37

¿Y tú qué desayunas?
Tu poema me recordó en algunos pasajes aquello que escribió Shakespeare: "El amor es humo engendrado por el hálito de los suspiros". El título me parece muy simpático, aunque yo lo habría escrito así: "Y tú, ¿qué desayunas?", lo cual no quiere decir que sea incorrecto tal como tú lo has escrito. Ambas formas son válidas.

No mantienes el mismo vuelo lírico en todo el poema, pero destaco estos dos versos:

"Debería bastar con besar la luz de tu otoño"

"cercar los párpados de suspiros"

Como conclusión, hay que disfrutar del amor aunque sea tan breve, pues todo lo que brilla con intensidad es efímero por naturaleza.

Un abrazo, mi estimada amiga Cyrene.

27 de abril de 2009 a las 11:07

Nocturno
"Luego te rozo, siempre antes de que amanezca,
poso un beso en tu sien y salgo corriendo como gacela
para no despertarte y que se haga añicos este sueño de azúcar."

Extraordinaria última estrofa para un nocturno que suena a música de Chopin o de Franz Lizst. Me parecen muy tiernos esos besos en la sien. La expresión "sueño de azúcar" también es muy dulce. En las primeras estrofas también hay versos exquisitos:

"Murmura un canto de lluvia en mis labios"
o
"imagino cómo serán tus ojos cuando roban sonrisas"

Me gusta mucho la delicadeza de tus composiciones poéticas. En este poema me llama la atención su disposición en tercetos (lo más común suelen ser los cuartetos), pero que considero muy apropiada.

Un abrazo, mi estimada amiga Cyrene.

26 de abril de 2009 a las 17:16

La afonía del viento
Hace tiempo que no leía el adjetivo "afásico" en un poema. No exagero si te digo que eres una de las poetas que mejor adjetiva en este foro, con maestría, buscando siempre la originalidad en la expresión (verbigracia: "lágrimas barrancosas"). Me ha resultado curiosa la aliteración: "zángano zumbido", pero queda bien en el contexto del verso, uno de los más logrados, por otra parte.

Saludos, amiga Cyrene.

25 de abril de 2009 a las 11:34

Yo amé (Soneto)
Conste que no soy un experto en métrica, y que no escribo con métrica. He estado repasando los versos que me habían sonado raro, y te pido disculpas, porque con la sinalefa se quedan en endecasílabos. Los versos eran éstos:

"fue su aliento en mi nuca algarabía"

"Lo grito y que lo cuenten dos mil brisas"

Saludos, Cyrene.

24 de abril de 2009 a las 16:04

Huecos de mar (a un poeta triste)
¿Qué poeta no es triste? Muy hermosa la segunda estrofa, con versos realmente inspirados como: "con las cortinas tupidas de silencio". Buen manejo del vocabulario, siempre lato, y de las metáforas.

Si me permites, te haré unas corecciones de estilo, y perdona mi atrevimiento:

Este pálido dolor que adivino en tu mirada
se asemeja a esos huecos de mar albinos,
que, como orillas desnudas, arañan el alma.

Aquí, en tu palabra, ha encontrado mi pupila
tu jerga que apostilla con su lábaro
en la cima desafiante del verbo
-asoma un vendaval en los campos de trigo-
con las cortinas tupidas de silencio,
acabo de heredar desasosiego.

Un abrazo, amiga Cyrene.

24 de abril de 2009 a las 15:56

Yo amé (Soneto)
Has tenido un gesto que te honra al dedicarle este soneto a Adrián, Cyrene. En efecto, el tuyo, aunque se aproxima más, tampoco cumple a rajatabla las leyes de la métrica, pues tiene algún dodecasílabo y alejandrino; al final sólo nos sale polimetría. Al menos la rima sí es pura y no se nota demasiado estirada. Me ha gustado en especial el segundo terceto (aunque detrás de un signo de interrogación nunca se pone un punto, pues el punto ya está incluido en el signo).

Un abrazo, mi estimada amiga.

24 de abril de 2009 a las 13:06

Tú y yo
¿Sabes? Me llama la atención que escribas "Belleza" con mayúscula inicial. Yo también la escribo así, por considerarla algo así como una deidad superior.

Me gusta mucho la expresión "quebrarse la voz", como si hiciera el mismo sonido que una rama al partirse. El verso "yo, reposo en un ortigal de suspiros" es muy bello, como también lo es el cierre, tan flébil:

"sin embargo, vivo en esa parte del mundo
donde siempre es de noche. "

Se nota que conoces la cara oculta de la luna. Sólo te haría una leve correción, por lo que a la puntuación se refiere: un punto y coma aquí, para hacer una pausa más larga:

"Tú, eres la Belleza de la flor del almendro;
yo, reposo en un ortigal de suspiros."

He disfrutado mucho de este poema. Un abrazo, amiga Cyrene.

23 de abril de 2009 a las 06:59

Llora el poeta algo más que palabras.
"Pareces perdido sin la caricia de la mañana
y en la playa quieto has varado el ancla,
afianzando el recuerdo en tu memoria."

Me gusta mucho esa última estrofa. Los recuerdos son tan importantes para el poeta. La memoria es el hontanar de la sensibilidad poética.

Pienso que a la primera estrofa le sobran todas las comas. De la segunda me gusta la expresión "jirón nostálgico".

Saludos, amiga Cyrene.

23 de abril de 2009 a las 06:25

La poesía me nutre
En este foro está de más decir que la poesía está de moda. Éste me ha parecido un poema más "autobiográfico", por la forma en que expresas tu concepción de la poesía. Escribir se parece a soñar, por cuanto que nos permite volar con la imaginación por mundos donde la realidad, mostrenca, no llega. He disfrutado sobre todo del último verso. Una pequeña corrección: "aun así" no lleva tilde en "aun".

Saludos, amiga Cyrene.

22 de abril de 2009 a las 14:19

La cepa y el racimo
Siguiendo los pasos de Esopo, nos traes un poema en forma de cuento o fábula. La historia me ha parecido muy original, y la forma en que lo cuentas es maravillosa. Me ha gustado mucho el verso: "Acercó su mano nervada de ansias". Lo que no me ha gustado tanto, quizá, es la rima que hacen soles/crisoles.

Un abrazo, mi estimada amiga Cyrene.

22 de abril de 2009 a las 14:13

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