Es difícil sentir esa garra poética
que habita en lo profundo del deseo,
se vuelve diminuto el placer, un absurdo,
algo que solo existe en la imaginación.
Con la imaginación nada se me resiste,
lo que resulta malo.
Mi escritura ha nacido de una herida,
y la llevo arrastrando todo este proceso.
Lo que soy ha nacido todo de la poesía,
y no entiendo por qué me obsesiona.
¿A quién hemos dejado atrás?
Juro que mi conciencia se encuentra saturada.
Me asaltan reflexiones infinitas,
a veces son verdad, otras no, mis paranoias.
Ojalá fuera cierto que solo soy un loco
escribiendo paridas.
Ojalá fuera Dios quien me dijese
que abandone este don de la palabra.
Ojalá no pensara que ese dios
quiere hacerme colgar la pluma.
Ojalá no creyera en los oportunistas,
ojalá nunca hubiese blasfemado.
Ojalá me quitaran la etiqueta de dios,
y la sangre y el cuerpo del mesías,
que formasen una revuelta.
Ojalá no existieran sentimientos traidores,
esta desconfianza no me deja latir con libertad,
necesito buscar una salida,
si de veras estoy dentro de una prisión.
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Autor:
Be Water (
Offline) - Publicado: 9 de junio de 2026 a las 17:45
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, Antonio Pais, Mauro Enrique Lopez Z.

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