Ludvaldo

IMPÚDICA MUJER (soneto)

Impúdica mujer al despendole

adicta que tus cachas tonificas

mañana, tarde y noche, pues fornicas

aún más que Mesalina desde el cole,  

 

hay en tu dormitorio un toletole

continuo y tus vecinas más quejicas

protestan pero tú no rectificas,

de prietas carnes blancas bella mole.  

 

Constante, ciertamente, es el trasiego

de lúbricos varones en el piso

de lujo en que resides junto al Viso,   

 

pendón que de gachós te pones ciego,

pibón de pecho enorme y vientre liso

y al sexto mandamiento muy insumiso.  

 

Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • josecarlosbalague

    Hetaira de lujo. Cara.

    • Ludvaldo

      Cierto.



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