Alberto Solano Barquero

Las manos

Las manos que nos dieron,

terminaciones extrañas

   ramas que se ramifican

    lugar que engendra la magia

    y que al mismo tiempo

     logra sentirla,

 

lenguas de aire y de fuego

  tierra que siembra la tierra,

    callada voz sin el aire

     sin el sonido que las voces encierran,

 

manos artífices

 del alimento y la música

  del dibujo y la escultura,

    esas manos 

   que de tan cerca del corazón

     tienen latidos,

 

provistas de lenguaje y entendimiento

y de soles y de lunas,

en su danzar las descubro

hechas como para juntarlas

tiernamente,  

con las tuyas

     

manos fértiles

abiertas y extendidas, como alas de gaviota,

manos que en sus últimos días

se sostendrán apenas,

una sobre la otra

como abrazando la espera,

 

manos como manantiales

       acariciadas de las caricias

        en las que se brindan enteras.

              



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