Juan Gabriel Zárate Villalba

La alegría

La alegría

Estallido fugaz de sentimiento
fuerte, fluido quizá de una primicia
o manado quizá de la malicia, 
mas siempre con dulzor de grato acento.

Como ratero nunca la presiento;
hasta que llega, y triunfa mi codicia;
y siempre tiene miel, llegando envicia:
es amena, con aire de contento.

Su afable paz de estrella, tan brillante
como los dulces ojos de un amante
o como en el verano los limones.

Es como la belleza, parte pronto,
así al vacío queda el cuerpo, tonto,
o ajando tantas otras emociones.

* * * * * * * * * 

La Alegría

Estallido fugaz de sentimiento fuerte, fluido quizá de una primicia o manado quizá de la malicia, mas siempre con dulzor de grato acento.

Como ratero nunca la presiento; hasta que llega, y triunfa mi codicia; y siempre tiene miel, llegando envicia; es amena, con aire de contento.

Su afable paz de estrella, tan brillante como los dulces ojos de un amante o como en el verano los limones.

Es como la belleza, parte pronto, así al vacío queda el cuerpo, tonto, o ajando tantas otras emociones.

* * * * * * * * * * * * * * * * *

Intenta en vida de no ser egoista,
sé bueno y siempre atento a la sapiencia,
en todos tus caminos ten prudencia
y tornará la vida tu conquista.

Vence toda tristeza que resista,
siempre busca reír con elocuencia;
busca atar a tu cuello la paciencia
y huye del pensamiento masoquista.

Has éstas cosas que la vida es corta
y encontrarás la gracia que conforta
al caminar los pasos de tu suerte.

Porque en aquel momento, nadie sabe
bajo qué condición la última llave
destapará la puerta de la muerte.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar [email protected] Regístrate aquí o si ya estás [email protected], logueate aquí.