Axl Barrón

Rouge gamberro en lago. Recesos.

 

 

Traes pacto y aluvión por labios y brincos.
Sentada en mí y por lo socorrido el atisbo errado del cariz atiborrado de sismo.


Cada vez que me preguntas dónde deben de ir mis manos.
Boquita de Ocean drive, llanzallamas por cuerdas vocales y antorchas como iris (aunque cuando cierras los ojos las flamas se transfieren e intensifican en otras partes de tu cuerpo)
Llueven columpios. El hampa se llevó los espejos. El sabor es espléndido.
Estás teniendo dientes por perseidas, bravatas por pilares.
Nos tenemos por vampiros y honestos.
Esto es muy sanguinolento.


Ahora


Si mordiera la oscuridad se caen mapas a gotas: que sangrará de verdad.
Entre humedades y en aras de tintas. Vieras desde aquí la sevicia de lo panóptico:
-Albores janiformes en cuanto asfixia. Ya no hay labiales. Sólo hipérbatos y atomizadores.
-Sonido apétalo. Peripuesto silencio rezuma en glorietas y en vías absurdas a vidrieras.
-Beldad cartógrafa que asimétrica cuchilla orla los espejos y no la mutua chatura salvedad.


Aún así no me niegas que se siente como si fuese regadera de cosquillas, sincronía y empapes.
Si tengo balaustres y no clavículas.
No, otra circunvalación a pinceladas, otro fallecido que contarnos.


Todo mucha sangre.



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