Ezekielo

El yo soñado

Es momento de iniciar el viaje, 

de convertirme en el yo soñado, 

de cultivar la tierra del aprendizaje. 

 

Vaciar mis bolsillos en el destino deseado

que me he propuesto. 

Cultivar la mente y ser un letrado. 

 

Letra dorada de tema diverso. 

Que quede en la historia marcada

como el poema de más noble verso. 

 

Pero para llegar a la cima pactada, 

habrá que salir de la sima del conformismo

y empuñar la espada de ímpetu forjada. 

 

Empalar al maligno alcoholismo. 

Romper con la seductora pereza. 

Decir adiós a la gula y su romanticismo. 

 

Momento de cortar la maleza, 

que apresa mi brillo interior. 

Con firmeza, sin importar su vileza. 

 

Aquí voy, mostrando mi buena intención. 

Apoyando con acciones de nobleza. 

Apoyado por leones de buen corazón. 

Asediado por zopilotes de flaqueza. 

 

Pero se que lograré que mi llama crezca. 

Que llenaré de letras mi cabeza. 

Que seré inspiración de alguien en pobreza. 

Motivación de algún alma sin fortaleza. 

Alguien que al leerme dejará la cerveza, 

y empezará a enriquecer su naturaleza. 

 

Es momento de iniciar este viaje. 

No habrá destino con certeza, 

será como viajar con un vendaje, 

sin ver ni un metro por delante. 

Pero, solo así se consigue aprendizaje. 

 

Solamente así... se consigue la grandeza. 

 

 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.