Ludvaldo

ARISTOCRACIA (soneto)

La pícara y turgente camarera

que asiste del gran príncipe a la esposa

permite a su señor su flor jugosa

libar como abejorro en primavera.  

 

La sierva cada noche ardiendo espera

al amo en su cubil la muy raposa,

y pronto acude el noble, mas celosa

su cónyuge no está, pues no se entera.  

 

No obstante, si supiera la gran dama

que son más infrecuentes los abrazos

que dale el aristócrata en la cama  

 

a causa de la fámula, portazos

airada no daría, pues consuelo

le suele dar de amor su fiel Canelo.  

 

Osvaldo de Luis

Comentarios2

  • RIMUZ

    Un gusto leerte

    Gracias

    • Ludvaldo

      Muchas gracias. Un saludo.

    • JoseAn100

      poeta.

      • Ludvaldo

        Gracias.



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