Ezekielo

Hoy dejaré de buscarte

Hoy he decidido dejar de buscarte,
dejar de tocar puertas de ilusión,
dejar de cantar letras de pasión;
hoy se ha ido mi afán de encontrarte.

Adiós mi terca expectativa de perfección,
adios a mi reina de perfecta expresión,
adiós obsesiva necesidad de compenetración,
adiós a mi idea de diva domadora del corazón.

Ahora continuaré mi camino sin pensarte,
iré con calma aunque me calcine la ojiva,
si, la ojiva radioactiva del dolor de amarte;
amor tóxico a una niña que no se si esté viva.

Y es que quizá no existas en ninguna parte,
pero eso no hará que pueda olvidarte,
por eso escribiré, te describiré, te haré arte
y ante la gente cobrarás vida y hasta se enamorarán al admirarte.

No te buscaré más, ya cancelé el viaje a marte,
pero haré mil poemas y en todos serás la inspiración.

Quizás la vida resuelva el dilema y me de una sabia lección, mostrándo que mi elección fue una mala decisión, pues tal vez... solo tal vez...

Como en los cuentos de hadas, un día mis letras lleguen a tu habitación, y te haga sentir gran emoción al saber que en algún lejano rincón, de esta misma dimensión, de un hombre fuiste causa y reacción. Soltarás una lagrima, una sonrisa y regresarás a tu dedicación...

Preparar a tu esposo, su preferida infusión.



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