David Pech

Canción de tres versos

No hubo silencios en la cantina
Solo encontré ron y cerveza,
En la mesa de un alma afligida.

Que maldecía con fiereza
Aquel amor bravío, embustero,
Dándole golpes a la mesa.

Llorando desgracias con recelo
Pidiendo una horrible canción
Que le arranque el corazón del pecho.

La crueldad; su motivación
Y sus heridas fueron espinas
Bordadas de dulce traición.

El bohemio soltó tantas risas
Dejando atónito al dolido
Comenzando una salvaje riña.

Motivo de un amor ungido
Entre el bohemio y la bella amante
Quien lastimó al señor dormido.

Se encontraba en la mesa radiante
Llorando mientras él moría
Ahogado en la riña causante.

El sol llegaba en sinfonía
Y el rostro hierático del amor
Fue la historia de la cantina.

Comentarios2

  • RIMUZ

    Tus trípticos versos de progeción de los hechos hacen bien su trabajo y me dejan con una sensación extraña.

    Gracias

  • Ángela Teresa Grigera Moreno

    Una fatal historia descripta en un poema
    me gusta leerte
    Saludos

    • David Pech

      Gracias... por pasar a veces las historias fatales pueden ser grandes poemas. Saludos.

      • Ángela Teresa Grigera Moreno

        Así es, amigo hasta la fatalidad puede inspirar un gran poema



      Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.