León Aronnax

Pugnaz

 

Detesto que lo entiendas todo

no por tu conocimiento,

no por mi ignorancia,

detesto que todo tenga razón

y significado para ti

 

Cuando te paras en el borde

y miras lo profundo

tus ojos se llenan de vacío

y dices que está bien

 

Para ti no hay oscuridad espesa,

no hay ocaso irrepetible

y las manchas en la pared

tienen el sentido que tú le das

 

Te yergues sobre el bien y el mal

pero no quieres loas ni alabanzas

te basta con saber que eres

el mismo universo

que nos despedaza

 

Y, aunque es imposible

negar tu divinidad,

está siempre presente

en tu piel

y no te la puedes arrancar

ni hacer con ella tu propio altar

en el que pueda confesar

esta fe ciega que te tengo

 

Detesto que me hayas visto

y hayas descubierto

que no pertenezco a tu Olimpo,

que soy un mortal más

que simplemente alzó la mirada

y te divisó entre la bruma

gris y densa de esta tierra

de esta edad

de este mundo

 

Odio haber conocido

solamente el néctar de tus labios

y no haber sido capaz

de acariciar tus pétalos,

de embriagar mi olfato

con el aroma

de tus poros

 

Odio que te vayas

y me dejes aquí solo

con el recuerdo de tu voz

con la huella de tu mirada

y sin un solo segundo

de tu presencia.

 

León Aronnax.



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