Migvel

Nameless

Era invulnerable 

al extravío, 

cuando nos hallamos, 

sin la sospecha 

de un tiempo que no resucita

mas que en el olvido.

El juicio,  

inexplicable verdad,

mirada fria, 

palabra fundida 

tiempo que no titubea,

rocio en nuestros cuerpos 

nuestras manos resplandecen juntas

en la oscuridad,

para cobijarnos 

envueltos en un capullo

que exalta a sentir lo primero:

luz oscuridad en  

congregación para alcanzar la divinidad.



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