Hafid

A una Sirena

Tan impecable es tu sonrisa como tu alma equilibrada;
incandescentes momentos que resuenan como cuerdas armoniosas,
te cuidas en ocasiones de ti misma, pero te desnudas el alma sin temores de mi.

Qué te da derecho a servirte de la luna para vestirte de brillo en ésta noche?,
supongo que los celos de su luz, no sé, quizá su deseo de ser tú.

Tan imperfecto es el tiempo sin ti, que los ritmos de este reloj se desarman regando
en el suelo restos de una espera, de espera de ti, de impaciencia de tus cejas, casi desdibujadas.

Qué mujer más grande eres, homenaje a lo más bello, que ojos los tuyos;
transitas temerosa sin mostrar un solo miedo, te cubro de mí en el lado de la cama en el que
resguardo tus descansos,
que mujer mas propicia, guardas en ese cuerpo tan paciente mi impaciencia, impecable de sentires,
revoltosa en tus andanzas.

A veces sé que éste camino mío está iluminado de suerte, caímos aquí por causalidades, algo
irreverentes,
pero nos hemos levantado siempre, invariablemente.

Dispone sin tapujos de mi vida, convierte lo cotidiano en sorpresa y desnuda tus mejillas cada noche para que las pueda acariciar con besos que indiquen el camino hacia la paz de seguir juntos.

2004

Comentarios1

  • el poeta del abismo

    Muy poco poemas tienen lo que el suyo tiene, originalidad y ese deseo de querer terminar lo de leer. Muy bueno amigo. Gusto leerlo.
    Saludos de amistad.

    • Hafid

      Muchas gracias hermano de letras!



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