David Pech

Sentimiento XXX: Oda sin escrúpulos

Hablaré al son del pecado

De una gran infamia, llena de culpa

Me enteré que en sus labios

Hubo veneno; Hubo tumbas.

 

Con humil voz lo adoro

Pagando el deseo que mereces

Trato de huir con mujeres

Que apaguen el fuego intenso de mi cuerpo.

 

Cuanta delicia habita en su cintura

¡Añorante amor bravío!

Afligidos; Venus y Cupido

Como la miel que en mis labios brota.

 

Tantos rumores en el espejo del abismo

Junto al sol me baño por la mañana

¡Dame Venus, mil besos de telaraña

Hasta llenar la copa de hermosos Alfenos.

 

¡Maldito pecador narcisista!

por el cuál mi deseo es feroz:

peligroso, como el león,

Ingrato de ballesta infinita.

Con mentiras de ocio

En mi regazo poderoso.

 

Indómita memoria pervertida

Para mi adorada perla mía;

Acaricio tejidos para saciar,

el deseo que yo mismo he de provocar...

¡Noches de Bohemia!

Estrellas, perseidas y novelas.



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