Corsal Casoda

Rima II

Caída a cuentagotas
de una vida acuosa en su liquidez.
Motas que flotan rotas
de un polvo que pregona la vejez;
a un rayo de luz huérfano de luna
y de apagado sol,
que hastiado por el mecer de la cuna
fue nómada farol.

Se siguen arrojando
a un vacío sin fondo ni bajeza
sin saber desde cuándo
ni hasta cuándo durará esta incerteza.
¿Dónde vais, lágrimas de ningún llanto?
Polvo de gris vestido,
¿de quién son los ojos que lloran tanto
en tímido gemido?


Descalzo caminante
que jamás quiso ponerse zapato
o interrumpir constante
su camino ni un rato.
Ha visto tierras nunca conocidas,
allende las estrellas;
y hasta en las ciudades más escondidas
aún se ven sus huellas.

Ante sus firmes pasos
se rindieron mil pueblos de valor,
Hasta en los cielos rasos
despierta en los dioses enorme horror.
Con callos en los pies sigues andando,
mas no hallaste sendero.
¿Para qué andar si puedes ir volando,
andante caballero?


Un ocaso inmortal
engalanado de naranja muerte
que ignora el bien y el mal
como desatiende al sino y la suerte;
Se abraza al horizonte de la vida
un sol que ya no quiere,
que rehúsa aceptar la despedida
mientras por dentro, muere.

Ha coronado de oro
a las olas que saludan al día
en un mar incoloro
que a su paso olvidará su alegría.
¡Ay Sol, sentado al trono de la tarde!
¿Por qué dices adiós
a un corazón que en el interior arde
y fuera rompe en dos?


Gotas de agua en infinita caída,
ya no saciáis la sed del caminante
del que la vida no halló fuga ni huida.
Oh caminante de andar incesante,
nunca alcanzas ese sol del ocaso
que se escapa con su fulgor radiante.
Rey Sol, que ya no nimbas el Parnaso
con tu abrasadora luz de calor.
Pobre poeta, de amores escaso,
con las musas despide en gran dolor
un Sol que no se rinde ante la luna
que ya diluye el día sin pudor.
Ya acaba, oh tiempo, que vez ninguna
por nosotros sentiste compasión.
Son tus gotas perdidas en laguna,
es tu andar que no busca dirección,
tu eterno atardecer de ritmo extraño
que se acompasa a un tácito son.
Tiempo que vives mañana y antaño,
no me hagas más daño, no lo hagas, no
y que mañana no recuerde yo
que ha acabado uno y empezado otro año.

31/12/2017: última puesta de sol.

Comentarios2

  • Dreamss

    Inmenso, destilas virtud

    Saludos y abrazos =)

  • Von Sable

    Supremo. Gusto leerte.



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