Ludvaldo

LA BACANTE (soneto)

A la deidad beoda y mujeriega

en cuerpo y en espíritu me entrego

y a tales clímax en su culto llego

que soy la más adicta a tal entrega.  

 

Un éxtasis mi carne y mi alma anega

más fuerte que el que causa el numen ciego,

pues es amar no más que insulso juego

al lado de la orgiástica refriega.  

 

De los dos sexos los licores libo,

del débil la ambrosía no me empacha

y la de los varones me emborracha,  

 

mas cuando al súmmum del deleite arribo

es cuando al sacerdote al fin recibo

y en mi sagrario abierto se remacha.    

 

Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • migreriana

    Baco, una deidad poco frecuente en la cotidianeidad ? Te felicito!!!

    • Ludvaldo

      Muchas gracias. Un saludo.



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