Valerio Adrian

Poema de un exiliado

Aguas de Babilonia, ¿acaso reflejáis la luna de Sión?
Traed la brisa de sus risas. A ver…
Y las risas son el gozo de sus doncellas.
Humectad mi alma con sus suaves aromas.
Y sus aromas son de hierbas vivas.
Motivad mi suspiro con un lienzo escrito.
¡Y el lienzo es un detalle del Dios amante!
Llenad mi pecho con medicina.
Y la medicina es la calma de las estrellas.

Comentarios1



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.