Deborah Jana Kausel

La valentía de la rosa

La valentía de la rosa

 

Porque eres fuerza animada de la tierra,

oleada agraváda, enfurecida de la mar

aleteo del viento, y olor perfumado de batalla

 

No eres gloria, sino camino

de polvo, y pies cansados, astillados

del maldecir mundano

 

El alma se te cuelga de tres dedos sobre el vértice

clavados, profundamente,

Aferrados al universo sensorial

somos…El velo ilusorio

 

Indudablemente por poco,  vas

rozando el limbo

Del placer, rosas en capullo,

felicidad enajenada,

y se van evaporando por poros

hasta desvanecer la palabra

Vida

 

Y por poesía misma

el cuerpo hilachoso muere, en el mismo lugar que incitó su destrucción

 

El final suena a silencio,

oscuridad,

posada en el hemisferio de la pupila dilatada

Y rogamos de rodillas

esperando, incitando,

la respuesta

 

Pero sabemos lo que

buscamos, un mundo

de catarsis, de griterío, de orgasmos prolongados

 

Desgastar con la punta de la lengua

la reflexión más cercana

 

Esclareciendo el porvenir

resguardando la valentía

 

¿Hipócrita crees que es la rosa?

 

La espera cuajo su coraje,

desmintió las capas atmosféricas

magnificó sus pétalos

Rectifico la realidad

 

La soledad la agobió,

hasta que decidió acompañarse a sí misma

 

En la espera

las estrellas envejecieron,

se transformaron en decadencia

Y la rosa mientras tanto,

tejía la vía láctea con cordeles de su espina,

inhalando deseos, sudando vibraciones

 

Desgarró cada músculo de su superficie

desnudando la esencia

 

Amamantó vigorosa la valentía

besando el clímax de sus temores.



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