Frögel Franco

Torna a Surriento



Ha encandecido a la noche la luna

Tocando está un violín bajo el farol

Y en aras de olvidar su infortuna

El italiano se ahoga en alcohol

 

Junto a la vieja taberna del puerto

¡Torna a Surriento! Dice un cantor

Y lanzando un triste y ronco gemido

Llora el tano, por la tierra de su amor

 

¡‘O mare de Surriento¨! repite la voz

Y sintiendo por dentro un amargo sabor

Suspira el tano, en su pena feroz…

Mientras se sirve, otra copa de licor

 

Toca un violín en la noche plateada

Y recita sus notas ese recio tenor

Gime el tano con su alma postrada

Ante los acordes de aquella canción

 

Nostalgia de su tierra tan amada

Recuerdo de aquello que dejó atrás

Se va el tano agachando la mirada

A sabiendas de que ya no volverá jamás



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