Tes Nehuén

Luz empecinada

Sobrevivir a la luz es escribir de noche.

Una persiana a medias levantada,

el silencio que arde cuando mi padre duerme.

Trabajo con constancia mientras repito a Brecht,

se escribe de memoria cuando has leído tanto:

las frases se abrazan a la luz, fluyen, me atraviesan,

el sol apuñala la piel de la persiana.

Mi cuerpo se dobla contra el suelo abriéndose al desagüe:

el estómago frío, mis manos tocan el mundo en luz.

La siesta, es la antípoda del día, no la noche.

Si es cierto que la nada no existe,

¿quién me explica esta hora sin tiempo?

Esta siesta, soledad de baldosas calcinadas por el sol.

Sol donde nada ocurre, vida que parece yerta,

nulos los principios básicos de la naturaleza: sobrevivir.

Doy la espalda a la herencia y escribo de cuclillas,

el sol se empecina en mi espina dorsal;

cada vez más espina, menos columna.

Brecht odió su infancia de niño consentido;

a mí se me desliza con dos ruedas que se pisan a sí mismas.

Abandonar la herencia, me repito, y huyo contra todo pronóstico.

Brecht tenía una hija, Bárbara, ¡lujosa ironía!

Mi sangre se termina donde mueren mis pies.

Comentarios5

  • kavanarudén

    Precioso Tes
    Me gustò mucho.
    Entretenida lectura.
    Un gusto leerte
    Kavi

  • LUIS ADONAY VENEGAS LEYTON

    La luminosidad de tus versos es tan fuerte que que crean una áurea sin límites fijos.
    Gracias por compartir tus versos.
    Purenino

  • Ana Maria Germanas

    Tes, las palabras, tus palabras, tienen la dimension, de todo lo no dicho, y de lo por decir, hondas, explicitas, en un contexto, reflexivo, muchas gracias, pude asomarme, a tu momento, y lo vivi contigo.-

  • Augusto Cuerva

    Un escrito bien elaborado , donde el lector no puede dejar de leer desde su principio,,,Gracias por compartir,,,Saludos Cordiales

  • Augusto Cuerva

    Bella prosa

    Un saludo



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.