José Esparza

Hipnotiza

Yo no necesito la luz que el sol da,

porque toda la luz que mi vida necesita

es la que tus ojos me traen.

 

La sonrisa tuya, dama, me tranquiliza;

y cura todo lo que se me pone encima.

Esos labios que a mi cuerpo atraen.

 

Ese sentimiento que solo tú me das,

es tan necesario como el aire que respiro.

Y no hay mujer que me dé acobijo,

con el amor que tú me sabes dar.

 

Siento como, en cada espacio de mi cuerpo,

esta sensación de soledad desaparece.

Este lazo que hemos pactado el día de hoy

es el regalo que nuestras vidas merecen.

 

Y tu voz, tan melodiosa como la de una diosa,

me despierta en cada sueño que tengo.

Y difícil es dormir ante tanta belleza.

 

Eres esencial para aclarar mis sensaciones,

y para poder calmar a esta persona

que acaba de encontrar bellas emociones.

 



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