Aviador nocturno

Duna

yo te amo

con embargo de tu boca

toda

te veo venir

te estoy viendo venir

desde hace eras

y me canso

como la radiografía de mi ventana

y tomo a ciento

un rehenes entre mis ojos

y respiro con todos los huesos

de mi tórax

y me quedo más sediento

que aquella duna solitaria y frágil

tuya

durante la muerte

con rostro de arena

de tempestad

la busco

porque te amo

pero no llegas

y mis ojos por si acaso

lloran



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.