RICARDO V

TODO Y NADA

 

Te he robado el aroma

que guardabas en tu almohada

para no perderte toda

y tenerte cuando faltas.

 

Sigo escuchando tu voz

incluso cuando te callas.

 

Es tu viento la caricia

que me devuelve la calma,

pues el roce en mi mejilla

a tu recuerdo me ata.

 

Llevo tu sombra cosida

a la luz que me acompaña.

 

Tengo los ojos cansados

de mirar donde tú estabas,

y lloro y triste es mi llanto

con tus lágrimas lloradas.

 

¡Qué condena en el amor,

al que no es amado y ama!

 

Cae la noche en mediodía

y mi todo ahora es nada.

 

Comentarios1

  • Dulcinea del Toboso

    La nostalgia, la tristeza al saber que no la tienes...no decaigas querido poeta.
    Saluditos,



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