Ludvaldo

SONETO ANGUSTIADO A LOS ASTROS

Oh luna y sol, altezas tan gloriosas

en vuestra majestad muda y distante,

oh planetas de brillo fascinante,

oh bellas muchedumbres silenciosas

 

del cielo, divinales, luminosas,

¿por qué con un mutismo tan constante

dejáis sin contestar mi interrogante

sobre el omega y alfa de las cosas?

 

Para en mi corazón negro y marchito

cerrar la dolorosa y honda herida

mostrad del laberinto la salida.

 

Gritadme por el ámbito infinito

la clave del arcano de la vida

y que oiga todo el orbe vuestro grito.

 

Osvaldo de Luis

Comentarios1

  • Donaciano Bueno

    Desde luego, en lo que se refiere a tu contribuciĆ³n a los sonetos, no hay quien te gane. Cada uno mejor que el anterior. Saludos,

    • Ludvaldo

      Vas a hacer que me sonroje, Donaciano. Eres muy amable. Muchas gracias.
      Un saludo cordial.



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