Corazón

Cuentos Medievales II :El Torreón de los Últimos Suspiros

Debo deciros amables lectores que estos protagonistas de mi historia no serán los primeros a quienes les acaece este drama que van a vivir ustedes conmigo ,porque yo al igual que ustedes me sorprendo de muchas similitudes que tiene con hechos irrefutables del pasado. Quizás gracias a la poderosa inventiva que poseo los matices sean algo distintos sutilmente diferentes que posiblemente colaborarán para que mi humilde cuento sea atractivo para vuestras excelencias. Lo que os he querido decir caballeros y damas presentes es que el meollo del asunto que nos trae a estos lugares de letras es de lo más trivial pues trata de lo de siempre, de una mujer. No una mujer cualquiera ,no, no trata de eso ,de una mujer especial ,una princesa de un reino, pero no cualquier reino, el reino más pobre del planeta, no cualquier planeta, de Júpiter el más grande de todos.

Mi imaginación me ha jugado una muy mala pasada damas y caballeros aquí de nuevo presentes y creo que estoy exagerando un poco. Era el más pobre de los reinos ,pero de esos alrededores me refiero, de no más de 1000 leguas a la redonda. De ahí para allá quizás otro reino lo fuera más pobre ,y más honrado también.

 

 

 

 

Debo recalcaros amables lectores que aquí en adelante no seré yo responsable de lo que ocurra a continuación pues mi pluma se ha desbandado ,se ha vuelto loca y no desea que sea yo el que le dicte el argumento.Dos veces al año mi pluma me hace esto mis amigos, se libera de mi, de todas mis limitaciones y vuela y hace volar a los personajes y algunas veces incluso a uno de vuesas mercedes ,por encontrarlos seguramente distraidos y sin mayores preocupaciones al momento de leer algunas de estas obras mías que han soltado amarras y/o tomado el toro por las astas mandándose ellas mismas y dejándome a solas hablando con alguna pared sin pintar.





Volviendo a la cordura o tratando en lo posible os confesaré que mi princesa se encontraba muy triste y algo decaída por un inconfesable y húmedo encierro. Postrada sobre en un jergón de paja de ortigas en lo alto de una torre imposible de acceder para cualquier héroe anónimo,sentía el hedor de los páramos hacia el sur,y el hambre pantagruelica de unos esmirriados buitres que habían vivido mejores tiempos precisamente hacia el  norte.El resto ,este y oeste, eran dos sendos precipicios decorados en su brigido fondo con una macabra colección de cráneos destrozados por la caída de toda la integridad física de aquellos cuerpos que los sostenían cuando ellos eran la flor y nata de la vida ,me refiero a un tiempo anterior al de su ingrata estadía en este acogedor lugar donde justamente la princesa pasaba una temporada por ahora de plazo indefinido. 

 

 

 

 

 

.-Padre mío no es mi deseo casarme con Uggly el principe de Verrugalandía ,será muy poderoso pero es brutalmente feo,¿Qué quieres que mis hijos tengan cara de sapo? Pero padre por poco ya andas por esos pasos y quieres seguir echando a perder la estirpe.Menos mal que os esposasteis con mi madre que puso todo de su parte para darme la belleza que tengo que si fuera por vos solo tendría cara de Ñu ,justo ahora que lo habéis logrado padre conmigo para mejorar la raza me sacrificais por el reino. Decidle padre que por favor me excuse ,que no cuente conmigo para hacer ninguna cochinada, no ,no más batracios en mi vida señor, ya los he visto demasiadas veces en el gran comedor colgados de la pared ,es imposible comer ante esos adefesios de ancestros.

 

 

.-Me temo lady Beautty que no habéis comprendido la importancia de esta alianza, Ugly al casarte contigo unirá su poderoso ejercito con el nuestro casi inexistente hoy en día e iremos tras la conquista del segundo y tercer reino más pobre que nosotros. Es una muy buena jugada para enriquecernos de la noche a la mañana .No es el capricho de una niña lo que me hará detener en mis objetivos y por fuerza deberéis contraer nupcias en una semana más ,si no seréis decapitada en la plaza del mercado.

 

 

 

 

 

Os comprendería muy bien mis amables lectores que vosotros creyeseis que os tomo el pelo ,pero lejos está de mis intenciones tamaño atrevimiento. Tal vez os quiero tomar de sorpresa ,de improviso ,pero tomaros el pelo ni se os pase por la mente ,ni tomaros por burros  ,ni tontos ni inocentes. Os tomo en realidad por lo que sois lo que realmente sois, unas personas comunes ,que tienen trabajos comunes ,que aspiran a cosas comunes ,que aman comúnmente ,no siempre y que al leer un cuento aspiren mucho más que aire, aspiren mucho más que viento, aspiren mucho mas que humo, me refiero a que vosotros aspireís a pasarlo bien y después de leerme, mucho gusto de conoceros ,gracias por vuestra paciencia y que tengaís un buen día.

 

 

 

 

 

Personalmente creo que debo frenar mis impulsos de escribir más sobre mi y proseguir con el cuento que ya he divisado dos pares de ojos que están por decidir ir a la esquina a comprar cigarrillo y dejar de leerme.

 

 

 

 

La princesa al imaginar que su linda cabeza ,sangrando no tanto ,cercenada caería al ceboso  canasto del verdugo y terminaría en las poderosas fauces de Dragón el perro Brutweiler que poseía el longevo maestro del hacha ,decidió prudentemente casarse con Ugly ,que se revolcaba en el barro de tanta dicha ,con lo que se puede deducir, que era feo ,bien feo,,,pero además era sucio….  Se me olvidaba decirles algo que podría ser muy importante de saber para los que siguen por aquí en mis páginas ,el príncipe  era realmente horrible ,no había ninguna opinión distinta sobre este estético asunto a discutir, pero era tierno y de buen corazón.

 

 

 

 

 

 

La primera noche Uggly vio que iba a tener problemas con la barbie de pueblo hundido. La muy ingeniosa había llegado a la primera noche con un cinturón de castidad con un novedoso diseño que a la princesa no solo la dejaba impedida de ejercitar las nobles obligaciones maritales si no además  para ponerle una velita a esta torta , expelía un olor ,que ni un ejercito de cerrajeros podías acercarse a intentar abrir el cerrojo. Y los problemas fueron en aumento porque el maldito candado seguía allí y Ugly andaba más ganoso que amante con novia nueva ,echaba humo por todos lados,se vioron salir varias volutas de un color negro-azulado por la chimenea del castillo en pleno verano, y se le agrió el ánimo a tal punto que mandó un emisario para que prepararan el jergón de heno ,y habilitaran la ducha fría en el Torreón de los Últimos Visitantes bastión de la muerte de su propiedad  que ocupaba rara vez para darles una deliciosa estadía final a sus enemigos o a todos aquellos que se oponían a su voluntad. La princesa se estaba constantemente oponiendo a su voluntad de tener sexo con ella.

¿Que le costaba a la princesa conceder ese favor a Uggly apenas una medía hora al día? Y tener hijos ¿que le costaba me pregunto yo? ,si le salían feos estaba la alternativa de darlos en adopción. Cualquier pareja que se encuentre  impedida por naturaleza a tenerlos ,fascinada adoptaría un príncipe o una princesa aunque fuera feo, horrible, o asqueroso a la vista, como vosotros prefiráis decirles a estos engendros.

 

 

 

 

 

Pero la princesa mis queridísimos como escasos lectores,no dio su torneando brazo a torcer ,y manteniéndose erguida aceptó el confinamiento a este hospitalario lugar al menos un tanto más que las mazmorras del rey Uggly que había visitado para que eligiera donde se quería hospedar por su actitud tan terca que solo conducía a la bancarrota de su querídísimo padre que tanto la amaba.Con cinturón de castidad y todo la obstusa princesa  fue a parar al torreón de los últimos suspiros, sólida obra de quizás quien enajenado arquitecto -constructor la misma que era para desanimar hasta el principe valiente.si lo hubiera ,si hubiese existido ,y si el amor fuese el motivo de esta pequeña obra de ficción.

 

 

 

Pero habían esperanzas, pocas ,malas ,pero esperanzas al fin, pero sujetas a que ella recapacitase sobre su pasada de moda actitud. Cada tres meses un emisario de confianza del rey cruzaría el cenagoso canal ,se entrevistaría con la desdichada pero orgullosa princesa y llevaría la respuesta a su majestad, de lo que pensaba ella sobre acostarse de una vez por todas y dejarse de joder. Me temo mis pacientes lectores que yo a la princesa le he tomado un poco mono y ya no la soporto. No tengo motivos para que ella  haga sentir molesto con su forma de llevar las cosas a tal extremo. Ni tan feo soy para sentir por ella un poco de molestia.

 

 

 

 

 

Es necesario hacer un paréntesis mis amigos para deciros que el torreón de50 metrosde alto contaba en su base con un pequeño cuarto donde dormía el guardián –cocinero y medico del huésped  de turno, la ración diaria de alimento ,dicho con mucho positivismo, variaba entre estofado de alacranes y budín de hojas de natre ,pan de piedra ,sal a la intemperie que te quiero ver, y de postre se ofrecía con bastante frecuencia un exquisito manjar de moco de buitre, materia prima inútil en África que naturalmente se diluye con las altas temperaturas de aquella lejana tierra ,casi desconocida para la época en que suceden estos trágicos sucesos, que estoy por terminar de relatar ,si ustedes así me lo pidieran. Gracias ,gracias ,entonces seguiré. Sofocle el cocinero multifuncional era totalmente mudo y sordo,(Así lo había dejado una bruja por un simple quítame de aquí estas pajas) y solo servía para esas funciones y naturalmente para subir los trescientos escalones que dividían ,el primero piso con el segundo piso donde pernoctaba por el momento la hoy meditativa princesa. Tan alta era la torre que solo las moscas se atrevían a hacerle compañía.

 

 

 

A los siete meses de devorarse esa ración de alimentos tan nutritivos para la salud la princesa había comenzado a ver algunas alucinaciones propias de aquel que está recapacitando sobre sus actos. No más de un mes había transcurrido desde que el mensajero partió llevándole a su rey la endeble oposición que había puesto ella a sus deseos sexuales y ella ya se había arrepentido tarde de su decisión tan poco visionaria y ya se sentía dispuesta a transar su cuerpo solo por llegar a dormir en una cama decente y darse un delicioso baño de espuma con jabón gringuito y piedra pome ,pero aún le faltaban dos eternos meses para que regresara y no sabía si las alucinaciones acabarían por trastornarle la cabeza y al final de cuentas terminar arrojándose por el gran ventanal que daba al aquelarre de buitres que se enjugaban el hocico pensando en tamaño festín real.

 

 

 

 

 

Grave señores era lo que le estaba aconteciendo a la otrora barbie del reino de Pocas Lucas pues ella con cero lucidez mental  empezó a encontrar bellas y adorables a las moscas ,único e infeccioso ser viviente que pululaba como Pedro en ese aposento más digno de un puerco que de una princesa pretendida por el más valiente y feo rey que haya habido jamás en la historia de los cuentos de princesas. Fiebre no tenía como le escribió para tranquilizarla en un papel Sofocle ,su médico de cabecera ,tifoidea menos ,pues todos sus sabrosos y bien condimentados alimentos eran rigurosamente seleccionados por el mismo. La ceguera fue descartada no por completo en un principio pero pasaron pocos días en que el diagnostico fue confirmado por la propia princesa ,cuando al mencionar a las siempre benéficas moscas ella llena de entusiasmo repetía .son mis salvadoras ,son mis salvadoras. .De ceguera mis pacientes lectores no podía hablarse en este caso. De locura si , probablemente si. Definitivamente si. Moscas salvadoras. Hay que estar bien loco para convencer a alguien de tamaña tontera.

 

 

 

 

 

Esa noche en que el cuento había llegado al paroxismo de la estupidez y se acercaba el fin que debe tener toda historia decente por muy atractiva que ella sea ,la princesa se hallaba sola mirando el infinito sin más compañía que una luna llena de esperanzas. Las moscas le habían comunicado en un secreto lenguaje que solo ellas y los locos de remate conocen que esta noche sería rescatada por un rey. Tal era su convencimiento de que esa noche se acabarían sus penurias, se dio con mucha valentía una buena tina de agua fría ,se puso su vestido de princesa guardado especialmente para esa ocasión y aguardó pacientemente el devenir de los acontecimientos.

Escuchó entonces a lo lejos un poderoso zumbido que se acercaba poco a poco al torreón ,zumbido que tomó una difusa forma negra y compacta a metros del balcón donde se hallaba ,zumbido que se detuvo en la baranda y la miró con sus ojos grandes y azabaches y antes que ella dijera nada habló de esta manera:

 

.- Princesa. Habrás oído alguna vez  del Hombre Araña supongo. Pues bien , yo soy  su primo el Hombre Mosca, ven agárrate de mis alas y vamos.

 

 

 

 

Es poco probable que no me creáis amigos míos todos estos hechos de dudosa veracidad que os he relatado con lujo de detalles , como yo así no me los creo también y  es por eso que desde hoy me  requetejuro que no me contaré ningún cuento hermoso más sobre este coleóptero de mala muerte y haré mi reclamo con mucha rabia y dignidad enseguida, verán ustedes:

 

 

.-¡Mozo! ¿Me puede explicar usted como llegó esta asquerosa mosca a mi sopa?

 

 

.- 

Comentarios1

  • Cesar Zamora

    Hummm, no se que esperas para estar camino a Hollywood mi querido amigo jeje que madera de cineasta tienes por favor...un abrazo



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