Simon Rodriguez

FUI. PADRE

 

Me confieso
ante los muros de la tierra
de haber tenido un hijo.
Un fruto hecho con el fuego
con la razón . Y si se quiere
a golpe de verdades
para qué nazca.
Yo mismo lo busque
clave sobre la cimetria
de mi pulso
la razón de querer
prolongarme en mi alegría .
Talvez en la tristeza
de una soledad no compartida
o dejar que se estire
el murmullo de mi sangre
por todos los cauces de mi vida.


Me confieso
así. Abiertamente.
Como rompiendo cristales
en la naturaleza.
Como tratando de desembarazar los oráculo
y los míticos acertijos
de los impúdicos
sacerdotes de la nada.


Fui padre
por quererlo
porque había aprendido
a usar la lampa y la cimiente
en dónde la tierra, había sembrado
su holocausto.


Fui padre
porque había amanecido
con el vocabulario
de las razas en mi frente.
Porque había sentido
el dolor de los que cruzan
en la larga cementera
de los astros.
Fui padre
porque encontré en todos los caminos
el son gritando
la libertad en las montañas.
Fui padre
porque conmigo creció el sudor
y se batió mi piel
en medio de los soles.
Fui padre
porque había aprendido
el saber izar las banderas
fraternas con mi brazo.
Y jamás me detuve
para incendiar los barcos
cargados de misterios.
Porque no he encontrado
aún la traición
en mis entrañas.
Y cada vez que amanezco
un arcoiris de...tristeza invade mi alma.

 

Fui padre
porque ya había aprendido a leer
en las pizarras
en dónde el, hombre
escribe con letras grandes
la palabra paz.
Fui padre
año por heredad entusiasmada.
Porque para eso hay harina de sobra
en las cantinas
en los burdeles
en las alcobas traicionadas
Bajo la lluvia
cantando necedades
bajo todo tiempo
con sábanas alquiladas.
Me gustó ser padre
De este hijo el cual ya no está conmigo
con respeto.
me gustó ser padre
con unción de hombre.
Igual que el de la biblia
y sus cantares.
igual que el signo
de mi padre.
Me gustó ser padre
amaneciendo del brazo de mi madre
porque la soledad la marchitaba.
Porque con ella había aprendido
la oración de los peces sorprendidos
en cada meda con aldabas falas.
Así llego confesado
a encontrar los brazos de mi hijo.
De verdad fueron brazos para mi alma
Fueron brazos talvez hechos de azúcar
o de pura brisa.
pero al tenerlos conmigo
en mis adentro.
Como que no me arrepiento
por haberlo hecho.


Y si de verdad a alguien
Se le consume la hostia
del misterio.
Que sólo calle
Porque entre mi hijo y yo
caben todos. Los resuellos.
Y los recuerdos.

 

Comentarios2

  • Paco Jose Gonzalez

    Hermosos de verdad.

  • Ayelén

    Muy lindo poema.
    Saluditos abracitos.
    Ayelén.



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