Simon Rodriguez

ROMPIENDO. CRISTALES.


No fue la pera reventada entre mis sábanas
la que encarcelo mis anhelos a tu nombre.
No fue el vaso derramandose en la noche
el que desprendió a los otros vasos de su fuente.


Tampoco el vuelo del zancudo sobre el espejo
hasta caer cantando sobre los pabellones.
Y mientras el sueño pintaba la alcoba de cristales
tus pestañas rozaban la piel quemante del olvido.


Y la traición ? Serpiente de oreja a oreja
anduvo y estuvo entre tus dientes
lamió la espuma de la mentira
y destilo de sus poros un largo puente
para el arrepentimiento

 

Así tu sonrisa
en el pantano
tu estatura en el pantano
tu bondad en el pantano
tu manera de hacer adivinanzas en el pantano
tu permanente mirada y el roce de tus manos
en el pantano


Tus besos, tus descansos
tus abrazos en el pantano
en el pantano.
Naranja de amarilla a roja.
No más jugos
no más calma sed
no más paraguas
no más cascadas de arcoiris
no más estrellas y horizontes.


Todo de ti.
Violado
para los demás......violado
Todo de todos:
En estambres
en rocio
En fuente de plata
en pájaros volando
en arrullo de caracolas
en noches de champagña
en la desnuda desnudez de mis sentidos
en la loca borracha música de mi cuerpo
en la lágrima sin rostro
en la lámpara sin rastro
en el salón con cuadros y luciérnagas
Violada.
Y afuera
afuera de mi en medio de los árboles
a dónde el limonero canta
Violada
en dónde las palmeras se hacen verde
de tierra con tierra
Violada
en dónde el tamarindo mueve su cintura
Violada.
Y el cribo muestra sus pezones niebla
Violada.


Asi de amarga la cosecha.
Así recibiendo la hostia del pecado
como castigo por loba y por aullo
como por haber dejado de ser la virgen
para ser velo de hetaira y de odalisca
por haberte dejado romper la cintura
rompiendomela.


Por haber dejado de que la piel se encendie
Incendiandomela
por haber dejado de que te desnuden
desnudandome
me bebo la champagña
me entrego a la subasta de las catedrales.


Y antes que un perro me ladre
me ladre entre las piernas
te meto en el ataud
sin primaveras
sin lágrimas
sin relámpagos
sin brillantes vesperos
sin aroma de manzana fresca
sin colibríes entonando.
Te dejo sobre tu fosa
violada sin violín.
Masturbada en tu masturbación .
Loca en tu locura de hembra loca.


Te dejo
mientras el mar
me espera en esta tarde
con sus brazos de sol
y su sonrisa de espumas
para entregarme otro puerto
en mis sueños de pirata
o bucanero herido.
Buscando en alta mar mi propia proa
aunque la nave se retuerza entre mis dedos.

 

 

 

 

 

 

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Una preciada belleza leer tus hermosas letras amigo Simón Ridriguez
    Saludos de firme amistad...
    Críspulo el de la Rosa

    • Simon Rodriguez

      Gracias amigo, saludos de amistad.



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