Ludvaldo

SEXTO SONETO A MIGUÉLEZ

De la leonesa tierra se encastilla

en un pequeño pueblo un nuevo Apolo

que sin más culpa, negligencia o dolo

que hoy ser de España el vate que más brilla


-si no del mundo- al astro rey humilla,

al alcance proeza de él tan solo,

pues asombra del uno al otro polo

desde el cielo que es hoy, por él, Matilla.


¡Oh, titánico fénix! ¡oh, cometa!

¡oh, del tercer milenio Homero y Lope!,

tu alada inspiración vuela al galope,


como Pegaso, hacia cercana meta:

la cumbre del Parnaso, que completa

con tu estro estará, y hará allí tope.

 

Osvaldo de Luis

Comentarios2

  • El Hombre de la Rosa

    Grato homenaje al amigo Miguel con tus preciados ejemplos poeticos amigo Ludvaldo
    Saludos de amistad

  • Julio Viyerio

    Osvaldo y Miguel Angel dos titanes de la lírica poética. Comparten esa lira incorrupta que portan los grandes poetas y esa amistad inopinada entre un Androcles de las letras y un león de corazón poético. Cordial saludo. Julio Viyerio.



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