Ludvaldo

SONETO A LA AMADA BRILLANTE

Ni el cálido brillar de la mañana

ni de la luna el cándido fulgor

igualan de tu mágico claror

la suma gracia etérea, soberana,

 

angélica, celeste y sobrehumana,

que es causa de un erótico estupor,

¡oh, fuente de los rayos del amor

y de la aguda envidia venusiana!

 

No ciegues mis dos ojos, que te aman,

ni dejes en cenizas humeantes

estos rendidos versos anhelantes,

 

pues tus encantos fúlgidos reclaman

las loas encendidas y flamantes

de aquellos que tus méritos aclaman.

 

Osvaldo de Luis

 

 

Comentarios6

  • El Hombre de la Rosa

    Grata la lectura de tu rimar y versar en tus geniales letras amigo Ludvaldo...
    Saludos de tu amigo Críspulo...

  • Paco Jose Gonzalez

    Soberbio. Adoró los sonetos brillantes como éste.

  • Ludvaldo

    Gracias a los dos.

  • Ludvaldo

    Gracias, Miguel Ángel.

  • Coty

    Me encanta!

    • Ludvaldo

      Me alegro de que te guste, Cotita.
      Un saludo cordial.

    • Julio Viyerio

      ¡Sonetos exquisitos! En su pluma se dan la mano Góngora y Quevedo. Su pluma revela la más elevada calidad, erudición y distinción. Un privilegio leer su poesía, Sr. Osvaldo. Cordial saludo. J. Viyerio.

      • Ludvaldo

        Muchas gracias por sus desmesurados halagos, Julio.



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