Silvia Patón Cordero

Qué de deleites

¡Qué de deleites!

 

¡Qué de deleites la suave boca

cediera con tanta donosura,

cual de la rosa aquella hermosura

que roba el aire cuando la toca!

 

Así las olas contra la roca

se estrechan y en su rizo y figura

se apresuran con su donosura

en un vaivén que la muerte evoca.

 

¡Que se encrespe el mar airado, fiero,

si a tanto placer en su ir somete,

pues no contra enemigo arremete

sino en pos de un ósculo certero!

 

Porque aunque tan hostil y altanero

esta orgía perpetua acomete,

mi ego acapara lo que promete

ofrendarle un gozo duradero.



Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    La hermosas letras de tus versos alumbran la poesía de tu poema amiga Silpatrón...
    Yo también suelo escribir bellos poemas.
    Saludos de afecto y amistad de Críspulo

    • Silvia Patón Cordero

      Gracias por tu comentario, querido amigo.
      Ya he leído más de una vez tus poemas y pienso que están muy bien, por eso en su día me decidí a comentarlos.

      Un saludo a ti, Críspulo.

      Silvia Patón.



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