FELINA

MAR DE HASTIO

Así como pasan las noches y los días,

como la primavera florece y después muere,

así como se seca el agua de los ríos,

así se seca mi alma, de pensar por qué te has ido.

Así como el otoño marchitar sus hojas, viera,

me quedo taciturna, guardando tu recuerdo,

me quedo con el tiempo suspendido en el invierno

y un péndulo que se congela sin acompasar las horas.

Ya de la vida nada espero...sé que no me añoras,

pués no habrá lumbre que me alumbre

y no tengo un nuevo sol que me de estío.

Pienso, que ya para mí se hizo tarde,

los leños se convirtieron en pavesas,

se hicieron polvo...igual que tus promesas,

ya no tienen fuego, ya no arden...

ni una sola chispa quedó para avivarlos,

son rescoldos que ya se han apagado,

pero la razón se niega a aceptarlo.

Un hastío me queda y es muy frío,

que me hiere y me cala hasta los huesos...

pero este terco corazón te quiere y no te olvida,

así tenga sangrantes las heridas.

¡Será que tu amor se lo llevó el olvido...

arrastrando también todos mis sueños!

Soy náufrago y no tengo donde asirme,

sumergiéndome en los mares del hastío,

me voy con mi corazón agonizante,

con la vida perdiendo en un instante.

Me voy sin siquiera despedirme,

no me busques... ya es tarde...

¡ya es muy tarde para amarte!

Felina