enrique7376

En camino

Soñé con espumas de plata

en el comienzo de un atardecer:

destellos helados,

bruma tenebrosa.

 

Miré con ojos de niño al sol,

como si fuera la última vez que le oyera cantar

blandiendo su espada de fuego,

tiñendo de oscuro al recuerdo,

bañando de luz al olvido.

 

Agoté esperanzas pasadas

en los posos vacíos de una copa de ron,

mientras me imaginaba

que fuera la muerte

sólo el rellano de una escalera

rota hacia el anochecer.

 

Y me convencí

de que quien gana la batalla,

no es quien lucha sin aliento

por un grito compartido;

sino quien merece, sufriendo,

un pedestal en la arena,

un día completo en la senda

al callado remanso de paz