Alejandro José Diaz Valero

Albañiles de la vida

Albañil que trabajas sin prisa

levantando tantas paredes,

con cemento fresco la vida frisas

y así lo haces cada vez que puedes.

 

Buscas la perfección en el nivel

evitando molestas inclinaciones

con pala, martillo y cincel

cumples feliz tus obligaciones.

 

Levantas desde la propia fundación

edificaciones que se alzan al cielo

exponiendo tu vida en cada ocasión

subido al andamio de tus sueños.

 

Albañil que vives construyendo

para ti la vida tiene más valor

hiciste los nidos donde están viviendo

aquellos que compraron tu sudor.

 

Te he visto señor albañil

montado en tu andamio magistral

pintando el cielo de color añil

y salpicando nubes con cemento y cal.

 

Tus manos fieles y hacendosas

levantan paredes y hacen pisos

por eso están ásperas y callosas

haciendo del hogar un paraíso.

 

Te he visto amigo albañil

pegando uno a uno tus ladrillos,

uniendo penas a tu sufrir

como cadena de eterno castigo.

 

Yo aplaudo el noble oficio

que acompaña tu don de servir,

son innumerables los sacrificios

que sufres con tu vida de albañil.

 

Solo te pido por lo que más quieras

que construyas con piedras y cabillas

un mundo hecho a tu manera

donde puedas vivir con tu familia.

 

Que las bases sólidas de tu esfuerzo

dejado en cada construcción,

tengan la resistencia del concreto

para llevar alegría a tu corazón.

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