Dominatorque

La vez primera

 

De la mañana de luces nuevas

donde tú y yo, nos conocimos.

 

No recuerdo la pregunta ni sus respuestas,

presté, atención alguna a los ruidos ,

ni a las baldosas de las aceras,

las sombras de nuestros vestidos caminando,

ni siquiera a los colores

que lejos de ti.. se malgastaban desenfocados.

 

Yo por entonces,

pastor de nubes,

fui sobre un cielo la altura profunda,

la ceguera de tu mirada en la mía,

el instante, parado e infinito,

que el miedo nos propuso,

en su locura, más dulce y tierna.

 

No recuerdo los dedos de tu mano

ni los botones en su número,

no recuerdo del mercurio la temperatura,

del tímido silencio.. su saliva más seca

 

Labios como tacto,

pecho, cual telar de caricias.

No recuerdo la pregunta, ni sus consecuencias...

solo la distancia ,

donde tu boca me robaba el beso

y las razones del poema desnudo...

el tacto, en todo su volumen,

la noche.. de tu Luna primera.