Leom Kolmnela

CUADERNO

 

 

¿Quién sembró esta semilla de amargura en mi pecho?

Quién fue no importa, pero no lo hizo por derecho.

Me iré, quién no se ha ido de un momento a otro,

en este mundo de ladrones, quién no se quedó absorto.

 

Quién sembró esta semilla, quién fue pues tan cruel.

Quién lo hizo no importa, solo que fue alguien infiel.

En ese viaje largo y lejano, nadie me consolaba,

y el estilo de esta vida, sin saber, me perturbaba.

 

Es la hora diabólica y  le toca hablar al Diablo,

déjalo que se descargue, pues con Dios esta ligado.

Rescatar una nueva vida  puede que sea una culpa,

pero deja que lo haga aquel que tanto lo disfruta.

 

Que vulgar fue la vida, en manos del diablo paciente,

no hay nada que se olvide, solo se ve diferente.

Así sin prohibírselo a nadie, se fue a un lado del demonio,

ni fue temprano, ni fue tarde, ni en abril, ni en otoño.

 

De quién habla esta misa, de quien narra este elenco.

Quién sembró esta semilla fue inmaduro y fue terco.

No se entretiene Dios, solo con lo que se ve,

tendrá su razón de no hacerlo por lo que yo te hablé.

 

Quién sembró esta semilla, quien esta sin porvenir,

¡ay mi Dios! quién lo haga, tendría que ser mártir.

Tendría que ser ingenuo, tendría que ser mediocre,

tendría que ser ajeno, y si no es ajeno, pues hombre.

 

Así se ve el futuro del demonio que no es Dios.

Pero si nunca los vemos, quizás estén igual los dos,

Así que quien sembró a esta excelencia,

es importante, pues tuvo alguna existencia.

 

La vida nuestra es pública, sin buscar vemos a la gente,

para tener un valor, no hay que ser inteligente.

Y si nunca te sembraron en el pecho una semilla,

no fue por nada malo, sino que nadie lo sabía.

 

Si todavia no entiendes cuales son tus señales,

aun sin que nunca las veas , vivirán, serán reales.

Todo lo que te sembraron puede ser tan sideral,

que aun teniéndolo en la mano, no te parecerá real.

 

Pero no importa ya, la semilla esta creciendo,

nadie la puede parar de que siga floreciendo.

La vida no es nada más que un inmenso cuaderno,

un cuaderno que se llena solo pasando el tiempo.

 

 

LEOM KOLMNELA