Frank Carlos

Ausencia

Noche sin nombre

desde tu soledad,

desde tu techo manchado, 

verdad insoslayable 

mis manos se aprietan entre si

intentando estrechar el vacío

acurrucado en tu regazo.

 

Noche sin fin,

eres más verdad que mi verdad,

y oprimes mis huesos

con mil atmósferas ciertas

húmedas, inmensamente tiernas

como el rocío de tu intimidad.

 

El tiempo y la noche

infinitamente eternos,

deseos etéreos, impronunciables,

humanos, finitos, míos.

Si el destino y tu verdad, 

noche repetida, en infinitas 

noches tan largas como el tiempo,

o la misma entidad noche, quien sabe,

prolongada en lo eterno,

en otro tiempo, otras manos

llenen mi vacío cuerpo

con un eterno abrazo en tu regazo.