Nano_Veliz

Una Luz Detrás de la Cordillera

Una Luz Detrás de la cordillera

 

 

 

Una luz joven y hermosa,

Detrás de la cordillera buscó el eslabón

Perdido que hacía sufrir a su madre

Adolorida.

 

En un lugar oculto de;

Quillota la ciudad de paltas y chirimoyas

Y de lindas noches de luna

Sus calles angostas como la línea de ¡Chile!

Sus habitantes de andar lento, sin prisa,

Ni cansancio

Casas de amarillas paredes y ventanas

Abiertas, recibiendo en sus piezas

Los colores del cielo.

 

Un encuentro, una familia y un vino risueño

Que alegraba una cena de recuerdos

En una noche de ensueño entre abrazos y besos

Enero y la noche de luna y el vino risueño

Cantaron en coro su dicha de ¡Amor!

 

La noche copiaba, la silueta en el muro

Dando paso al final de un paso fantasma

Y de sueños maduros

De una madre que en rincones lloraba

La ausencia de un hijo y;

Hoy celebraba el reencuentro de ese

¡Amor! perdido.

Donde la ¡Luna! Vertía

Su blanco soñar.

 

Después de esa cena emotiva

La mesa se llenaba de fotos de antaño y;

Lindos recuerdos

En aquel laberinto de voces

La ¡Luna! Lloraba su dulce blancor.

 

La casa y la clara ventana florida

De blanco jazmines y una piscina iluminada por la

¡Luna! de Enero

Eran el fondo de esa noche de lindos

Recuerdos y una madre

Abrasando a su hijo perdido en el tiempo

Con el corazón temblando

Del dulce soñar de la ¡Luna!

 

¡OH!  Dulce madre amorosa y bella

Que la solitaria matutina estrella

Tan clara en el cielo, hizo oír su nocturno

Anhelo de aquel encuentro con ese hijo

Que en un día sin pensar en el camino

De su vida perdió.

 

En el mañana...ya existe una nueva familia

En lazos de sangres en lazos de amores,

En fe y confianza,

 Ya no abra, ni distancia, ni barreras, ni sombras

Que oscurezcan ese pasado de ayer y;

No abra llantos en los rincones

Sólo alegrías de ¡Amor!

 

Ya muerta la luz de la ¡Luna!

En esa nueva alba, en los muros

Amarillos de esa casa que vio

Un nuevo amanecer.

 

 

Autor: Hernán R. Cornejo Véliz