Gustavo Leni

TRISTEZA DE OTOÑO (Dedicado a “Gracia y el Forastero”)

Su sonrisa está

grabada en mi mente

como el agua marina marca

sobre la roca.

Sus latidos aún

los siento sobre mi pecho

y mis labios aún no olvidan

el sabor de su boca.

 

El aroma

de su cabello tiene

flores silvestres

y rocío;

el amor

que ella tiene

no es el de nadie

es el mío.

 

 

Cuando trepo

hasta sus ojos

me quedo observando

el infinito

y en cada lugar

yo descubro

de su alma

un pedacito.

 

No sé cómo

fue que ocurrió

su aroma

del viento se apoderó

y las pocas hojas

que caen de los árboles

entristecen mi primer otoño

que paso sin su amor.

 

No podré correr

como lo hacía

ni cantar ni reír

ni llenarme de alegría;

he de esperar

el momento aquél

que me acerque a su sonrisa

y me aleje de esta vida.