jesus guzman

AHORA ESTAS TU (llanto de un alma)

Ahora estas tu,

repetida en las misma noches donde te olvide,

ausentada en mis versos, dueña de todos lo poemas

que desangran mis manos,

como la hoja llevada por el viento,

rondando los recuerdos, socavando la memoria.

Nada te acerca a mí, la misma soledad,

el mismo corazón, la cruz negra de un destino,

la lluvia fría de mis ojos

y el recuerdo golpea el pecho como al pasto el rocío.

 

Te contemplo callada y en ese silencio lo dices todo:

hay tantos abismos entre los dos,

un ayer, un desierto, un cuerpo rendido.

Reflejas en la mirada el metal amargo de mi soledad,

tan solo soy una pequeña gota en tu océano,

el borrador de tus amores.

 

Ay mujer, me dueles hasta en las pupilas,

ya no somos los de entonces, los de ayer.

 

Ay mujer, ay mía, lo distante del amor, lo distante.

 

Ahora estas tú, como escondida en el viento,

extendida en los rincones de mi boca,

a nada te pareces desde que los sentimientos

se te fueron y en ti destilan los años que nos dimos

y ahora todos ellos se pueblan de amargos pesares.

Alguna vez mis labios la encontraron,

allí donde la tarde dejo de ser tarde

y la noche no había llegado,

allí donde las rosas robé para ella,

pero la noche te busca, sus grandes ojos,

el clavel de su pelo, la miel en su voz,

el silencio a lo lejos, el silencio.

 

Y ahora estoy yo, en las mismas calles,

odiando las mismas horas,

entre canciones, retratos, calendarios,

todo en mi golpea los sentimientos

y me pierdo entre el dolor que siente mi alma.

Yo quise callar los árboles,

la brisa que en ellos te acercaba a mis brazos

y uno a uno los besos fueron ceniza,

perdimos la tarde, perdimos nuestro amanecer,

perdí la vida misma.