Le di mi confianza a uno,
caí en su amor y no logré
defenderme de sus mentiras,
su daga se había quedado clavada,
como un recordatorio de su traición.
Ofrecí rosas en días comunes,
para recordarle que lo amo de verdad,
y cuando estaba de mal humor,
solía decirme: ¿Y? Es lo mínimo
que deberías a hacer por mi.
No estoy llorando… déjame, no hagas
más preguntas, por favor, quiero ignorar que no hay un nosotros, volveré a ser
una sola persona, porque de cariños
y expectativas… acabé con nada.
Ya deja de pensar que estoy loca,
he visto como ves a otras… ni siquiera
notas mis miedos, puede que mi
intensidad esté mal, pero… te hago
una pregunta, ¿Qué es ser intenso?