Hazme un favor, Sinsonte
Sinsonte, con alas de fuego y voz de cantor, que sabes comunicar las buenas nuevas, hazme un favor.
Vuela a lo más alto del cielo y dile a él que el mundo no ha amado. La abundancia no es abundante, el mar ya no es azul y el pastizal no tiene pasto. El fuego se esparce por el suelo y de la tierra no nace el árbol; del trigal no crecen trigos y de arbustos no salen flores. La paz ya no es instrumento y donde hay desespero ya nadie lleva esperanza.
Sinsonte, con alas de fuego y voz de cantor, que sabes comunicar las buenas nuevas, hazme un favor.
Cuéntale que los nacidos no nacen en Gaza, de los ríos brota una grasa negra y de los podios salen palabras de bala. La hermana clava un puñal al hermano mientras lo abraza. La luz parece tinieblas porque la verdad no habla. Ahora, a donde hay incertidumbre, ya nadie pone la fe y la familia no es familia porque no hay hombre y mujer en casa.
Sinsonte, con alas de fuego y voz de cantor, que sabes comunicar las buenas nuevas, hazme un favor.
Muéstrale que en el templo se vende plata, el padre usa oro aunque los hijos no coman nada. Amar a tu igual es pecado y odiar al diferente es mandamiento. El ateo cree y el creyente duda. El incoherente exige coherencia y la justicia no es justa. El que se llama sabio ya no sabe y a quien cuestiona lo llaman ignorante. La gente quiere explicarle al panadero cómo hacer pan y todos van a fiestas mientras le quitan a las mujeres el derecho a abortar.
Hazme un favor, Sinsonte: pregúntale, esta vez, quién va a bajar.