Voy buscando la fuerza, abandonado
no entre llamas o cenizas a escondidas
tú quebrantada y mustia, mi agonía
en la eterna verdad que va llamando.
Tú mi musa en ausencia estás perdida
yo por ti sufro y lloro el desengaño
mas, buscar remedio crece el daño
por hacer en mi, lo que querías.
Como digo, en lo alto irá encumbrado
mal honor si inerte está mi vida
y sufrir, si a mis obras no has llegado.
Si guardé en igualdad, tanta injusticia
y en perfecta desazón, tengo las manos
pudo ser que me cegara la avaricia.
¡Dame vida tanto que me has quitado¡
solo a cambio de esta suerte
dame paz, que la noto tan ausente
que por ti solo vivo desdichado.
Es por ti, musa mía del presente
que al futuro no llegó ni al pasado
tu vacío me obligó a escribir forzado,
tu desdicha me causó mas que la muerte.
Así tuve inspiración tan suavemente
confundiendo mi silencio con tu canto
que creí estar sanado, de repente.
Fue tu ausencia, el motivo del quebranto
tu partida que noté tan diferente
que escribí, malas letras con espanto.
Dulce musa de mi cuerpo aún caliente
lo abandonas, sin saber que está llorando
por tu magia día a día estoy luchando
por tu don, doy los rezos mas fervientes.
Por fortuna, por desdicha sigo al frente
mas sabiendo que no estás sigo pensando,
que si escribo nada mas voy preparando
tu llegada, por si un día a mi vuelves.
Y dormida está mi alma, están mis manos
con la dura indecisión de entretenerme
aunque se que si no estas, todo es en vano.
Escribir sin corazón no es de humanos
y sin musa no hay razón, a hacerme el fuerte
pues ni siento convicción si soy tirano.